francisco.salgado@eluniversal.com.mxSalvador Reyes dice estar curado de espantos y cómo no decirlo cuando ha dirigido al Querétaro, un condenado que hoy descansa en el olvido, sin futbol de Primera Nacional.
Con tres derrotas, tres empates y sólo un triunfo no podía ser de otra forma. Se le cuestiona su permanencia al frente de los Rayos, pero Reyes ni suda. “No me asustan dos derrotas, estoy acostumbrado a la adversidad”.
Como tampoco da la vuelta a lo que se nota en la cancha, “todo es mi responsabilidad. Yo soy el que toma cada determinación y lo asumo, tenemos que mejorar”.
Mientras el resto de sus pupilos se siente frustrado por la falta de resultados, incluso con ganas de culpar al arbitraje, en concreto por la jugada del segundo tanto cementero, en la que había un necaxista lesionado.
“No quiere uno pensar mal, pero siempre se equivocan para este lado. No queremos que nos regalen nada, simplemente que marquen como se tiene que marcar”, acusó Gerardo Galindo.
Aunque un instante después el Gato Ortiz aceptó que así como pudo haberse detenido esa jugada, “la verdad es que nos desconcentramos y eso no puede pasarnos”.
En el vestidor del rival, el técnico Benjamín Galindo aseguró que se complicaron un partido, “en el que creamos muchas opciones de gol y bien pudimos haber terminado con un marcador más contundente”, no obstante destacó que van en el camino del Cruz Azul ofensivo que él quiere.