BARCELONA (EFE).— Su nombre aparecía, junto a los de Ronaldinho, Deco y Eto’o, en casi todas las listas de jugadores que supuestamente habían cumplido un ciclo en el Barça, pero llegó Pep Guardiola y disipó cualquier tipo de duda sobre el futuro del mexicano: Rafa Márquez debía ser una pieza importante del nuevo proyecto.
“Mi prioridad siempre fue quedarme en el Barcelona. Es cierto que salieron cosas en la prensa, pero no hubo nada oficial, nada que viniera directamente de un directivo hacia mí”, dijo Márquez en entrevista con la agencia EFE.
El central azulgrana admite, no obstante, que hasta que no habló con Guardiola no estuvo seguro al 100% de que seguiría en el Camp Nou: “Siempre que viene un técnico nuevo, existe cierta incertidumbre hasta que no sabes realmente lo que quiere de ti. Pep me lo dijo justo antes de las vacaciones y me quedé tranquilo”.
Guardiola considera al de Michoacán imprescindible como pareja de Carles Puyol para construir la jugada desde la zaga. “Una de las tácticas que maneja el entrenador es salir siempre con la pelota jugada desde atrás y, afortunadamente, eso a mí se me da bien”, apunta el central azulgrana.
Ahora, Rafa Márquez quiere “devolver la confianza” que Guardiola ha depositado en él, no sólo como uno de los jugadores clave en la salida del balón sino también como uno de los futbolistas del equipo encargado de lanzar las faltas ahora que ya no está Ronaldinho.
“Es cierto que se ha ido Ronnie, pero ha llegado (Daniel) Alves y Xavi (Hernández) también está ahí. Guardiola no ha establecido ningún tipo de jerarquía en este aspecto, así que lanzará el que sea vea con más confianza”, comenta.
Márquez acaba contrato en junio de 2010. Entonces tendrá 31 años, edad para empezar a plantearse dónde quiere acabar su carrera; por ahora, no se presiona.
“A mí me gusta vivir día a día, tratar de dar lo mejor de mí y, si después vienen cosas buenas y tenemos que seguir aquí, seguiremos, y si no, veremos qué pasa, pero puedo decir que estoy a gusto en el Barça”.