leon.giron@eluniversal.com.mx
La ironía hizo víctima a Juan Carlos Cacho. Cinco partidos buscando desesperadamente el gol. Y al momento de conseguirlo, no lo pudo festejar.
Tal vez el único auriazul que se quedó sin levantar los brazos, gritar el gol y festejar el triunfo. Cacho y los Pumas de la UNAM mantuvieron el invicto en casa, al derrotar a unos Tuzos del Pachuca 3-1.
Fiel a su promesa de respeto al equipo que lo proyectó hasta la Selección Nacional, Cacho hizo mutis tras marcar el tercero en un fulminante contragolpe al 47’ que sentenció el destino de los hidalguenses, que siguen sin conocer el triunfo en el Apertura 2008.
La sequía de puntos, pero principalmente el accionar en el campo, ha levantado interrogantes al interior del equipo y la frustración de sus dirigentes.
“Es un equipo que hoy toca fondo, yo creo que peor de lo que se jugó hoy no se puede llegar a jugar”, comentó el director deportivo de Pachuca, Andrés Fassi. “Y no hablo del aspecto futbolístico, porque se puede ganar, empatar o perder, errar goles, yo pienso que Pachuca perdió la esencia de lo que ha hecho a esta institución ganadora, que es la ambición y el corazón para lograr cosas”.
El inicio del fin para los Tuzos fue la falta de concentración. Leobardo López remató a propia puerta un recentro de cabeza de Fernando Morales, cuando apenas iban 12 minutos de acción.
Dario Verón y Carlos Humberto González frustraron todos los ataques del Pachuca en la primera mitad. Los visitantes, que no habían perdido en CU desde el Invierno de 1999, se fueron al frente durante los primeros 45 minutos, sin éxito.
Pero aún con el marcador adverso, el encuentro parecía al alcance de los Tuzos, hasta que vino el segundo error.
A dos minutos del medio tiempo, Israel Castro cobró una falta en los linderos del área con un centro preciso que encontró la frente de González que puso el segundo tanto de los auriazules.
El descanso del medio tiempo terminó, pero no así para los Tuzos, que con apenas dos minutos de juego en la segunda mitad se vieron victimados otra vez.
Cacho robó un balón al medio campo y abrió a la izquierda a la llegada de Morales, quien centró de nuevo al área donde Cacho remató sin piedad ante la salida de Miguel Calero.
El Olímpico se cimbró, las gargantas se desgarraron y Cacho sólo se limitó a recibir las felicitaciones de sus compañeros, que más que el tanto festejaban el alcanzar al Cruz Azul en la cima del Grupo II.
“El gol me da la confianza, ese extra que te falta como delantero para mostrarte en la cancha”, comentó el ariete de los Pumas, quien se mantuvo firme en su promesa de no festejar. “Fue por respeto a todo lo que me dio Pachuca, me tocó hacer el gol precisamente ante ellos y ahora hay que seguir adelante”.
Christian Giménez descontó por los Tuzos al cobrar un tiro libre al 57, a la derecha de Sergio Bernal, pero de poco consuelo para la directiva hidalguense.
“Yo creo que se vio un equipo sin corazón, sin ambición, sin hambre, y cuando perdemos eso, perdemos la esencia fundamental de lo que es esta institución”, señaló Fassi, quien ratificó el respaldo hacia el cuerpo técnico encabezado por Enrique Ojitos Meza y al resto del plantel.