deportes@eluniversal.com.mxBEIJING.— Cuba se despidió de la capital olímpica con una sensación de amargura e impotencia al comprobar que su deporte ya no es el más potente de América Latina, que el boxeo necesita aún tiempo para recuperarse y que el beisbol no es infalible.
“No hay dudas, en términos de números estos Juegos no fueron buenos para Cuba”, dijo un funcionario del Instituto Nacional del Deporte (Inder) que pidió mantener en reserva su nombre.
“Pero también hay que fijarse que tuvimos 13 finalistas y sólo ganaron dos. Con una efectividad del 50% de otra cosa estaríamos hablando”.
El boxeo cubano se desplomó en los Juegos Olímpicos y por primera vez desde 1972 se fue sin una medalla de oro.
Las dos últimas esperanzas de medalla que les quedaban, de entre los ocho finalistas que había, se desvanecieron ayer cuando el gallo Yankiel León perdió 16-5 frente al mongol Badar-Uugan Enkhbat y el welter Carlos Banteaux cayó ante el kazajo Bakhyt Sarsekbayev 18-9.
Lo cierto es que Cuba perdió ayer la primacía en el deporte latinoamericano que había ostentado por las últimas cuatro décadas, superada por el ascendente Brasil.
El medallero final de los Juegos sitúa a la isla en el vigésimo séptimo puesto, con 24 medallas pero sólo dos de oro. Brasil se ubicó vigésimo segundo, con 15 preseas pero tres de oro.
Cuba pagó la debacle del boxeo, que tras conquistar cinco oros en Atenas 2004 debió contentarse con cuatro platas y cuatro bronces en Beijing 2008. Las deserciones de cuatro campeones olímpicos entre 2006 y 2007 se hicieron notar.
“¡Imagínate! Nos faltan cuatro campeones olímpicos, y un quinto, Mario Kindelán, que se retiró. ¿Qué país podría resistir algo así?”, señaló el funcionario. Entre lo positivo estuvo el claro triunfo de Dayron Robles en los 110 con vallas y de Mijain López en la lucha grecorromana.
La patada que el taekwondoín Ángel Matos propinó al árbitro avergonzó a la isla y a él le costó una suspensión de por vida.