deportes@eluniversal.com.mxBEIJING.— Confirmado: para ganar por primera vez el oro olímpico de futbol, Brasil tendrá que vencer primero a Argentina.
Algo raro habrá sucedido en el sorteo que ha puesto frente a frente, antes de la final, a estos dos gigantes. El escenario quedó preparado para un duelo de alto voltaje entre los grandes rivales sudamericanos, luego que Brasil derrotó 2-0 a Camerún y Argentina despachó 2-1 a Holanda, en reñidos partidos que se definieron en tiempo extra.
“Va a ser un clásico”, pronosticó el técnico argentino Sergio Batista.
Argentina, que quiere repetir el oro que conquistó hace cuatro años en Atenas, le ganó a Holanda en Shanghai con la misma fórmula de su debut ante Costa de Marfil: gol de Lionel Messi y pase a gol del mismo Messi para el tanto de la diferencia sobre el final del encuentro. En este caso, el gol del triunfo lo marcó Ángel di María.
Mientras tanto, la victoria del Scratch tuvo un sabor especial para los brasileños, que vengaron su revés de hace ocho años ante Camerún en Sydney.
“Borramos el pasado”, declaró Marcelo, lateral izquierdo del Real Madrid, cuyo gol entrando por el medio, como si fuese un delantero de estirpe, liquidó a los cameruneses. “Fue un juego duro, como todos los partidos con Camerún”, expresó el técnico Dunga.
En la otra semifinal habrá un sorpresivo participante, gracias a que Italia no fue capaz de aprovechar la ventaja de un hombre extra en Beijing.
A Bélgica le expulsaron a Thomas Vermalen poco después del cuarto de hora. Sin embargo, no se achicó y ganó con dos tantos de Moussa Dembele, incluido el que marcó la diferencia a 10 minutos del final (3-2).
El otro lo anotó Kevin Miralles, mientras que por Italia, Giussepe Rossi marcó dos veces, de penalti.
Italia no gana un título olímpico de futbol desde 1936 y una vez más tendrá que esperar al haber quedado fuera en una ronda inesperada.
Nigeria, por su parte, dejó en el camino a Costa de Marfil con un tanto de Peter Odemwingie a los 44 minutos y otro de penalti de Victor Obinna, a los 80’. Ese partido se jugó en Qinhuangdao y permitió que un representante africano continuara con vida.