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Un día difícil se vivió ayer en el campamento de Coapa. Cuando parecía que el entrenamiento matutino transcurriría sin contratiempo alguno, Carlos Sánchez sufrió un problema que lo hizo titubear. El médico de la institución, Alfonso Díaz, se acercó al jugador para preguntarle su estado de salud: “En ningún momento se desplomó, pero el problema es que estaba ausente, que no respondía, que sus palabras eran incoherentes y ahí nos dimos cuenta que estaba mal”, comentó el galeno.
De inmediato, se le trasladó a un hospital al sur de la ciudad para hacerle los exámenes pertinentes y se toparon con la mala noticia de que el futbolista sufría de un infarto cerebral.
“Lo recibimos, según estoy enterado, 20 minutos después de que él comenzara su calentamiento en la cancha de futbol; sufrió una debilidad súbita del cuerpo, de la cara, del brazo y de la pierna del lado izquierdo y los médicos del equipo lo trasladaron a esta unidad en un tiempo rápido”, informó el neurólogo Juan Nader.
Al defensa se le practicó una resonancia magnética en la que se confirmó que en la arteria que irriga la mayor parte del cerebro, en el hemisferio derecho se encontraba un coágulo de un tamaño importante.
“Este evento se llama ataque cerebro-vascular. La situación de salud de Carlos en este momento es delicada, pues es una enfermedad que requiere mucho trabajo. En este momento se encuentra estable en cuanto a su presión arterial, en su frecuencia cardiaca, en su función respiratoria. De hecho, él está consciente, él puede hablar, porque la lesión del cerebro no está dañando el área del lenguaje ni el área de la comprensión”, agregó Nader.
Informó que se está buscando deshacer el coágulo con un catéter para que se evite la falta de oxigenación al cerebro y la sangre fluya sin ningún problema.
“Esperamos poder recanalizar esta arteria en principio, no tenemos la certeza absoluta de que se pueda, porque hay ciertos límites que nosotros podemos actuar y hay límites de que tenemos que desistir, para pasar a un segundo procedimiento que es la neuroprotección, es decir, vamos a tratar, después de intentar recanalizar la arteria, bajar el metabolismo del cerebro a tal nivel que no requiera muchos nutrientes y que pueda aguantar un tiempo mayor la falta de oxígeno y la falta de glucosas”.
Posibles consecuencias
Manifestó que la enfermedad podría traer consecuencias. “El pronóstico hoy es incierto, hay diferentes grados de incapacidad que puede tener, inclusive, de complicaciones que puedan agravar la salud, pero esperemos que éste no sea el caso, confiamos en que recuperará al máximo la función de su cuerpo”.
El galeno indicó que no existe una causa exacta del posible infarto. Algunos problemas como la diabetes mellitus, la hipertensión y el tabaquismo son los motivos más frecuentes del padecimiento, pero ninguna de ellas se asocia con Carlos Sánchez.
“Lo más probable es que él tenga en la arteria carótida, la principal que lleva la sangre al cerebro, algo que se llama una disección carotidea, esta disección está causada porque la tres capas que componen la pared de la arteria, se separan. El nombre de las tres capas es la íntima, la media y la adventicia. Entre la íntima y la media existe una separación y quizá el ejemplo sea un poco burdo, pero es como una llanta de varias capas que se separan de la misma y esto produce la oclusión”, explicó el doctor Nader.
“Va a estar en una unidad de cuidados intensivos, son muchos los detalles que habrá que cuidar en la terapia intensiva, son cuidados que se van a hacer de manera muy meticulosa y vamos a esperar las próximas 48 ó 72 horas, que es el tiempo de más riesgo para este tipo de enfermedades”, finalizó.