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BEIJING.— Michael Phelps puede ahora pensar en igualar o superar el récord de siete medallas de oro de Mark Spitz desde otra perspectiva. Ahora, nadie ha ganado tantas preseas áureas como él en toda la historia de los Juegos Olímpicos.
Con el par de logró anoche, primero en los 200 metros mariposa y luego en el relevo 4x200, se convirtió en el máximo ganador de oros de todos los tiempos con 11, sumando las cinco que lleva hasta ahora y las seis que conquistó en Atenas 2004.
Superó por dos a los cuatro atletas que poseían la plusmarca de oros olímpicos en general, sus compatriotas Carl Lewis y Mark Spitz, el corredor finlandés Paavo Nurmi y la gimnasta soviética Larysa Latynina.
En su mejor prueba, los 200 metros mariposa, el estadounidense lucía muy nervioso unos momentos antes de saltar a la piscina del Cubo de agua. Aunque 1 minuto 52 segundos y tres centésimas después de ese salto, los nervios se materializaron en la cuarta medalla de oro y récord mundial.
“No pude ver nada en los 100 metros finales, mis goggles se habían llenado de agua”, dijo Phelps. Anoche nadó por el carril cuatro, volvió a sorprender a sus rivales con un gran clavado desde el inicio y mantuvo un ritmo constante durante los primeros 50 metros, cuando era perseguido de cerca por Boss Burmester, de Nueva Zelanda, quien incluso logró aventajarlo, aunque la ilusión no le duró mucho.
Para cuando salieron a completar los 100 metros, Michael apretó el paso con autoridad y no se despegó del primer lugar, aventajando por seis centésimas a Burmester. Mientras, el húngaro Laszlo Cseh comenzaba a apretar, en una competencia desenfrenada con el japonés Takeshi Matsuda, pues Phelps ya se les había escapado con el triunfo.
Cseh se tuvo que conformar con la plata y Matsuda con el bronce.
En las gradas, los fanáticos estadounidenses hacían su trabajo, diseminadas por todo el lugar, se podían apreciar un total de seis banderas, que ondearon orgullosas en cada momento de la competencia.
El de Baltimore mantuvo todo el tiempo paso de récord mundial, quiere ganar ese récord y hacerlo con estilo. De las cuatro medallas de oro que tiene en su haber, todas han sido ganadas al tiempo que bate la marca mundial. Gran parte de eso es su poder de concentración. Unos minutos antes de saltar al agua, Michael extendió sus brazos en una especie de aleteo, como un trance hipnótico de lo que tendría que hacer cuando su cuerpo se sumergiera en la piscina.
Atrás había dejado ya las glorias del relevo 4x100, los 200 metros libres y el 400 combinado individual.
Menos de una hora después de su éxito en los 200 mariposa consiguió su undécimo oro como primer relevo del equipo de Estados Unidos, que de paso se impuso con una plusmarca mundial de 6:58.56 minutos en la prueba de 4x200 mestros estilo libre. Rusia fue segunda y Australia tercera.
“Tengo que estar tranquilo mentalmente, las otras carreras fueron geniales, pero para ganar la siguiente tengo que enfocarme sólo en esa”, dijo Phelps.
Caen más records
La italiana Federica Pellegrini ganó el oro en los 200 libres, mejorando el récord mundial que ella misma había fijado hace dos días. Pellegrini hizo ayer 1:54,82 minutos.
Por su parte, la australiana Stephanie Rice ganó los 200 metros combinado con récord de 2:8.45 minutos; también mejoró su propia marca mundial de 2:08.92, establecida en las eliminatorias en su país.