Abraham Guerrero G.
El Universal
Viernes 06 de junio de 2008
abraham.guerrero@eluniversal.com.mxJorge Vergara se llevó una gran sorpresa ayer por la mañana. No vio el partido que la Selección Nacional perdió (4-1) ante Argentina por cenar con Omar Bravo, mas el escandaloso marcador le ha dejado molesto.
“No hay mucho qué decir, ¿o sí?” Vergara se ha convertido en uno de los más críticos hacia el desempeño del Tricolor desde la era de Ricardo La Volpe. Tanto, que el dueño del Guadalajara fue el principal promotor de Sven-Göran Eriksson ante el resto de los propietarios de equipos del balompié nacional, cuando muchos de ellos comenzaban a ver en Jesús Ramírez el relevo para Hugo Sánchez.
El directivo de las Chivas nunca vio a Chucho más que como el estratega que se haría cargo del equipo mientras se arreglaba lo del sueco. Ahora, le solicita arreglar el desastre que puso a los futbolistas mexicanos a merced de los argentinos comandados por Lionel Messi y Sergio Agüero.
Aún sin haber visto el juego, Vergara aseguró que un marcador como el que se dio en San Diego no es permitido para una selección que busca mantenerse como una de las mejores del continente, por lo que insistió en que se debe mejorar de inmediato, para el duelo del domingo ante Perú.
“Estoy seguro que Chucho va a poder reaccionar a los errores que haya cometido y dedicarse a corregirlos de aquí a que tenga los partidos contra Belice”, comentó el polémico dueño del Guadalajara y principal cabeza en los últimos movimientos dentro de la Selección Nacional.
A pesar de lo ocurrido la noche del miércoles en San Diego, Vergara aseguró que no se puede pensar en un fracaso en la primera batalla eliminatoria rumbo a Sudáfrica 2010. “No creo que pueda pasar algo lamentable (ante Belice), está muy claro lo que tienen que corregir, lo que tienen que hacer y tenemos la capacidad sobrada para ganarle a Belice”.
Mientras caían los goles de Argentina, Sven-Göran Eriksson mostraba algo de desconcierto. El nuevo técnico del Tri hizo algunos apuntes en una libreta, quizá detectó de inmediato lo que necesita el combinado mexicano. Para Jorge Vergara, el hecho de que el sueco haya quedado sorprendido de lo que veía en la cancha del Qualcomm es un buen síntoma. El dueño del Guadalajara aseguró que “si estaba preocupado es algo bueno”.
Y agregó: “Es una buena señal para que cuando le toque resolver los problemas lo haga de la mejor manera. Por lo pronto es a Chucho (Ramírez) a quien le corresponde atender esos errores que han de haber sido bastantes por el marcador que hubo”.