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TORREÓN.— El futuro de Cruz Azul podría ser bueno, si es que la directiva del equipo le da continuidad al trabajo del técnico Sergio Markarián.
Y es que, no es un hecho que el uruguayo se mantenga en el banquillo cementero, ya que en varias ocasiones ha dejado entrever la posibilidad de no renovar contrato.
De hecho, el jueves pasado, al finalizar el choque de ida ante Santos, se despidió de los medios de comunicación. Hasta donde se sabe, Guillermo Álvarez, presidente del club, ya se sentó a dialogar con él y se podría llegar a un acuerdo “Depende de la directiva, de la reunión que voy a tener con ella, pero tendrán que cambiar muchas cosas”, dijo ayer al finalizar el choque.
En caso de que no sea así, Benjamín Galindo, actual auxiliar técnico, sería quien lo sustituya, ya que la intención es no romper con los cimientos que construyó el charrúa.
Al mismo tiempo en que se quiere la renovación de Markarián, se están buscando dos jugadores en Sudamérica que puedan darle fuerza al conjunto la próxima campaña.
Uno de ellos sería en el mediocampo, de enganche, para que la carga de trabajo no se centre en un solo futbolista, y así se puedan tener varias alternativas.
Mientras que el otro es en el ataque, ya que fue uno de los sectores que más irregularidad tuvo durante el torneo. Por ejemplo, la ausencia de Miguel Sabah se resintió en más de una ocasión, y es lo que se quiere evitar.
Los que podrían quedar fuera son Pablo Zeballos, quien, si bien es cierto, mostró destellos de buen futbol en algunos partidos, no fue suficiente para convencer al cuerpo técnico.
Otro que tampoco gustó fue Nicolás Vigneri, quien no tuvo el desenvolvimiento esperado, aunque se le podría dar la oportunidad de mantenerse en la institución.
La única baja confirmada es la del paraguayo Denis Caniza, quien dejó a La Máquina desde antes que iniciara la Liguilla, por problemas personales con Sergio Markarián, quien nunca lo tomó en cuenta para el cuadro titular.