francisco.salgado@eluniversal.com.mxY Quetzalcóatl volverá para brillar en el cielo, dice la leyenda, vendrá como hombre del norte, desde Escandinavia, como vikingo bajo el nombre de Sven Göran Eriksson. Rumor o profesía, el medio futbolístico mexicano tiene por qué emocionarse si es que Justino Compeán, presidente de la Federación Mexicana de Futbol, logra que el técnico del Manchester City acepte dirigir los destinos del Tri.
Y es que el sueco es un conquistador natural. Ha viajado por Europa y hoy arrastra larga experiencia, y trofeos de todos tamaños y naciones.
Con poco más de 30 años como estratega, Eriksson puede presumirse como el primer timonel no inglés que dirigió los destinos de la selección de la Rosa. Lo hizo durante seis años, a lo largo de dos mundiales y una Eurocopa, aunque no calificar a la Euro 2008 fue precisamente lo que lo sacó de la nave inglesa.
Su éxito a nivel de clubes no tiene límites. No por nada puede alardearse como campeón de Liga y Copa en tres países distintos.
Lo consiguió en Suecia, Portugal e Italia.
Clubes, los tiene de todos tamaños. Desde el IFK Göteborg, de su propio país, al que hizo ganar la Liga, Copa y UEFA, pasando por el Benfica, la Roma, Sampdoria, Lazio, hasta el Manchester City, con el que acaba de conseguir el pase a la UEFA. La única selección absoluta que ha dirigido es Inglaterra.
De gesto duro, Eriksson gusta de una disciplina total en sus equipos. Es un amante del 3-5-2. Donde su línea de zagueros la mantiene junta para tener salida con los carrileros volantes, juega con un contención y dos interiores. Arriba le agrada atacar con dos hombres, uno pegado a la banda y el otro hacia el centro.
Ese es Sven Göran Eriksson, un conquistador nato, quien se ha cansado de ganar en Europa y no sería raro que ya aliste sus naves para la reconquista del nuevo mundo futbolístico.