Abraham Guerrero G.
El Universal
Domingo 18 de mayo de 2008
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Sebastián Domínguez tuvo, el pasado jueves, la mejor actuación como el líder que se esperaba que fuera en la defensa del América desde que llegó al equipo emplumado.
Lució como un total desconocido tras la pobrísima campaña personal y grupal en el torneo local.
La Copa Libertadores ha sido tan benévola con Domínguez como con el América, y el zaguero le ha respondido con una gran juego y el cero en propia meta ante el brasileño Santos, en la ida de los cuartos de final del torneo continental.
El argentino no se comió solo el pastel, le ha dado bola al resto de sus compañeros en la línea defensiva: Carlos Sánchez e Ismael Rodríguez, quienes la han sufrido tanto como él. “Tuvimos una buena labor defensiva, todos nos hablamos constantemente, sabemos que vivimos de eso, de estar constantemente comunicados y de mantener el cero en nuestra meta”.
Domínguez fue uno de los elementos americanistas que siempre dio la cara ante los malos resultados. Nunca escondió la pobreza futbolística que acompañó a los emplumados por semanas enteras. Ahora que todo va mejor se mantiene tan sereno como antes. “Humilde”, aunque resulte difícil cuando se ha sido el mejor del equipo en la posición que juega. “Este América es una suma de esfuerzo colectivo, lógico que destaca (Salvador) Cabañas por los goles y la clase de jugador que es, pero hemos encontrado el equilibrio que nos hacía falta”.
El América viajará mañana a Brasil para enfrentar su destino en el duelo de vuelta ante el “siempre peligroso” Santos y Sebastián Domínguez, como el resto de los americanistas, no cae en excesos de confianza.
“Es un torneo muy difícil, están los mejores equipos de América y vamos bien, pero falta mucho. La serie está a nuestro favor, pero allá va a ser durísimo”, agregó.