Abraham Guerrero G.
El Universal
Jueves 15 de mayo de 2008
abraham.guerrero@eluniversal.com.mxAl América de Juan Antonio Luna le acomoda el papel de víctima en la Copa Libertadores. Lo confirma la personalidad del entrenador: un hombre de perfil bajo, a quien la realidad del equipo no le permite mostrar interés más allá de los siguientes dos partidos.
El estratega americanista se aferra a la mesura en el discurso previo al duelo de ida de los cuartos de final ante el Santos de Brasil. “Echar las campanas al vuelo por el triunfo en Maracaná tampoco suena lógico. No por el hecho de una victoria vamos a cambiar lo que ha sucedido en el año”, comenta.
Se niega a tomar el rol de favorito después de lo hecho ante el Flamenco, por más que se le insista.
“¿Verdugo de equipos brasileños? Seríamos unos habladores si pensáramos así”.
Y repite lo dicho, una y otra vez, “la ilusión es de dos juegos, no podemos pensar más allá de eso, ya después veremos cuál es el panorama. Veo inútil desgastarme en visualizarme en la final, lo único en lo que ocupo mi energía es en los dos juegos que tengo en puerta y nada más”, agrega Luna, quien ni si quiera se anima a soñar con mantenerse en el cargo, “si me regresan a la canchita a Primera A, yo feliz igual que acá”.
Para el duelo de esta noche, Luna no hará cambios significativos a lo que ha presentado en los últimos dos encuentros —ambos con victoria—. Por ahí mantiene la duda con algunos elementos tocados en lo físico, pero no más. La apuesta futbolística del técnico será —como antes—, el orden defensivo y algún chispazo de los jugadores de ataque que le permitan viajar con menos presión de la acostumbrada durante este primer semestre de 2008.
“Vamos a tratar de sacar ventaja en éste y si no podemos, pues a jugarnos todo en Brasil”, siempre con el verbo intentar por delante, nada seguro ni porque ha cosechado un par de victorias en Liga y Libertadores. “Los resultados se tardaron en llegar. Veo la plantilla y es de primer nivel”.
Del cuadro brasileño destacó la fortaleza individual que puede cambiar el destino del juego “con una genialidad”, aunque señala que las Águilas también cuentan con figuras capaces de resolver, habla de Salvador Cabañas.
“(Santos) es un equipo que no hace tanto ruido, pero que sin duda será complicado y peligroso como todos los brasileños”, explica el técnico americanista. “Tácticamente lo hemos visto, hemos analizado su intención ofensiva, su intención defensiva, pelota parada y nada más”, agrega Luna.
Y toma sus precauciones, de nueva cuenta sin dar el paso que los aficionados formados en las taquillas del Estadio Azteca quisieran que diera. A ellos les gustaría escuchar que los de Coapa van a terminar con el Santos, porque así es el americanista, pero no, el técnico de las Águilas cuida cada palabra, en busca de no hacer una promesa que no pueda cumplir, apoyado siempre en su mismo dicho: “Este pase a la siguiente fase no se define este jueves, sino que se resuelve hasta el siguiente jueves, así que hay que tener precaución”.