Una fiesta para todos: Día de Reyes

Existen muchas cosas que puedes hacer el Día de Reyes además de comer rosca. Si eres de los que te gusta innovar al tiempo que amas la tradición, este artículo es para ti
Especial
05/01/2018
00:36
Isabel Ibáñez de la Calle
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Seis de enero. Desde que eres chiquito tu familia se reúne a partir la rosca. Claro, se trata de una de las tradiciones
más arraigadas nuestro país. ¡Enhorabuena! ¿Acaso necesitamos argumentos para celebrar?

La Navidad todavía no se ha ido, aún queda la parte más emocionante para los niños: los juguetes y regalos de los Reyes Magos. Y aunque suena como un gran plan para ellos, ¿por qué esta fiesta debe ser meramente infantil o, peor aún, la misma historia de siempre?

Si hay tendencias para la moda, el diseño, el arte, la tecnología e incluso nuestra forma de pensar, ¿por qué no darle la vuelta a algunas costumbres? No es que partir la rosca esté mal, al contrario, pero ¿cuándo se instauran nuevas tradiciones? ¿Por qué no pensar en una para este año? Las razones para idear distintas posibilidades pueden ser muchas: mero capricho, aburrimiento, cambio de valores o, simplemente, el deseo de experimentar y crear nuestra propia manera de ver el mundo.

La idea no es convertir en rave nuestra reunión familiar, sino proponer algunas dinámicas que sorprendan y hagan que todos, desde los más peques, hasta los abuelos, pasen un buen rato. Y por más que las cosas cambien, nadie
querrá sacrificar su taza de chocolate caliente, así que retrasa la dieta para el lunes 8 de enero, y ¡a disfrutar!

Ojo, si tu abuelita siente que las tradiciones están muriendo, explícale que el cambio siempre ha representado un reto para el ser humano, pero no significa que sea del todo malo. Si te gusta la idea, toma nota de nuestras siguientes opciones:

1. Espiritualidad renovada 
Fuera de juegos y chistes, también podemos darle a la festividad el valor simbólico que merece. Seamos creyentes o no, es un buen momento para agradecer, pedir deseos y bendiciones por el ciclo que comienza. Si de niños metíamos una pequeña carta en un agradecimiento por lo vivido, abundancia para nosotros y nuestros seres queridos,  escribamos peticiones con lo que queremos que suceda en el año y compromisos personales que deseamos alcanzar. Se trata de una linda forma de regresar un poco de lo mucho que hemos recibido en la vida, haciendo nuestro propio globo y ofreciéndolo a Dios o al universo. Para hacerlo más significativo, decórenlo con toques personales y deseos o pensamientos positivos que anhelen para el resto del año, y láncenlo al cielo. Un regalo simbólico para ti y para los que más amas en la vida. Para que nuestros deseos lleguen al cielo y los reyes puedan verlos, podemos pensar en un globo de cantoya (o un globo cualquiera) donde hagamos una carta de ¡Feliz Día
de Reyes y nuestros mejores deseos para este año que comienza!

2. Cambia la rosca 
Claro, esto es lo más desafiante de todo, y no es que sea nuevo. En algunos supermercados la rellenan de queso crema y zarzamora, cajeta, chocolate y un delicioso etcétera. Puedes verte más hipster y buscar recetas de rosca de reyes con té chai, experimentar con ricas especias como cardamomo o clavo o, de plano, buscar una receta de otro país, como una fusión entre el panetone italiano o el galette des rois francés. Anímate a hacer el experimento, a ver qué pasa.

3. Para los chiquitines
Los peques de la familia están siempre ansiosos por recibir sus regalos. Además de lo típico, puedes organizar el juego “Devuélvele su barba a Melchor”, una variante de pegar la cola al burro. Necesitas dibujar la cara de Melchor en un papel (también puedes imprimirlo) y colocarlo en la pared. Con algodón y un poco de pegamento, haz que los niños, con los ojos vendados, intenten colocar la barba en la cara de Melchor, ¡a ver cuántos aciertan!
Y después, puedes regalarles una copia de los tres Reyes Magos para que puedan colorearla. Si te late la vibra religiosa, cuéntales la historia de cuando visitaron al Niño Jesús en el pesebre de Belén. También pueden hacer pastorela con disfraces y toda la onda.

4. Para los jóvenes
¿Quieres que los adolescentes de la familia dejen de estar pegados al celular y les valga un pepino lo que los Reyes les traen? Organiza un rally . En lugar de dejarles un regalo frío, porque ya todos se creen adultos, puedes hacer que se vuelvan a divertir como niños. Si viven en casa, pídeles que dejen su zapato en el árbol como cuando eran pequeños, y por la noche coloca un mapa que les servirá como pista para encontrar sus regalos. Por más  dolescentes que sean, estarán ansiosos de encontrar sus sorpresas.

5. Para mayores de 18 años
Convierte la celebración del Día de Reyes en un festejo para los reyes de la fiesta. Organiza una cena con tus amigos, primos … gente buena para el relajo. Una vez que saques la rosca —sea tradicional o no—cada persona deberá servirse un trago. La bebida debe ser la misma: tequila, mezcal, ron, whiskey… lleguen a un acuerdo. Cada persona deberá servirse un caballito y colocar todos las vasos en el centro. Una vez reunidos, comiencen a partir la rosca. Si a alguien le toca el niño, tendrá que beber el contenido de cada vaso. Claro, si son demasiados pongan un límite. El ciclo deberá repetirse hasta que todos hayan cortado su pedazo de rosca.

6. Para la familia
Si quieres que la cosa esté más tranquila para una reunión con tíos, abuelos y primos de diferentes edades, existe la alternativa monetaria. Cada quien deberá poner 50 pesos antes de partir la rosca. Cuando tengas el dinero reunido, elijan dos opciones: dárselo al primero que saque muñeco o repartirlo entre todos los que tengan la buena fortuna.
Con esta dinámica ya no será tan catastrófico pagar los tamales del 2 de febrero o, al menos, tendremos el capital para hacerlo. Otra opción es premiar al que saque muñeco diciendo que será el único que no pagará tamales un mes después y, en lugar de eso, haz una coperacha entre todos. Esta es una forma de darle la vuelta a la tradición, sin
olvidar que el día de la Candelaria está a la vuelta de la esquina. Ahora que también existe la opción castigo, quien ha tenido la fortuna de probar tamales caseros y recién hechos, sabe que no existe una mejor forma de comerlos.

Comprar tamales es muy fácil, pero si a esto se le añade el nivel de complicación de hacerlo, el resultado puede ser delicioso y una verdadera tortura para el que saque el muñeco. Aunque viendo el lado positivo, será interesante incursionar en distintas experiencias, y en una de esas, descubriremos lo buenos que somos en la cocina.

En el mundo
30 Naciones alrededor del mundo celebran esta fecha con distintas costumbres y nombres, llamando algunos a esta fecha “la conmemoración de la Epifanía”.

Cambio de fecha
1970. Hace 48 años, diversos países cristianos ortodoxos decidieron reajustar esta celebración al primero de enero, según sus estimaciones de “un día más preciso a la fecha real”.

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