¿Cuánto cuesta hacer moda en México?

Estudiar diseño, crear una empresa y triunfar en la industria tiene un precio. Te damos una muestra de lo que vale en México
El montaje de un taller puede representar un costo aproximado de 60 mil pesos
El montaje de un taller puede representar un costo aproximado de 60 mil pesos. (Fotos: Cortesía de Pixabay; Ilustraciones: Dante de la Vega)
08/09/2017
18:01
Aldo H. Saldaña
CDMX
-A +A
La moda, como cualquier otro oficio, depende de muchos criterios para ser redituable. Más allá del glamour con el que siempre se le relaciona, poder crear una empresa rentable está visto como una hazaña en nuestro país, en gran parte porque se requiere de un capital y una visión empresarial que muchas veces se dejan de lado.

Para descubrir algunos de los costos para crear moda en México, entrevistamos a profesionales de diversos sectores en la industria. Cabe destacar que existen muchas variables que afectan el costo final de cada etapa y muchos cálculos se realizaron con base en situaciones específicas. Por ejemplo, en el apartado de las presentaciones se pensó tanto en una presentación discreta como en una gran pasarela financiada por el propio diseñador. 
 

Papá, ¡quiero estudiar moda! Lo primero que necesita una persona interesada en incursionar en este campo es hacerlo a través de algún tipo de formación, técnica o académica. En el primer caso, existen algunas opciones en la educación media superior, como los Centros de Capacitación para el Trabajo Industrial (CECATI), escuelas administradas por la SEP, de costo muy reducido, y cuyos egresados destacan por su habilidad para la confección.

 

de_ultima_ilustracion_diseno.jpg
 
En el nivel superior, existen diversas opciones para aprender algunas técnicas. Espacios como TALLER Fashion Development Project pueden cobrar 15 mil pesos por semestre en un curso básico de Diseño de Moda, mientras que en CENTRO de Diseño, Cine y Televisión, la colegiatura asciende a 62 mil pesos por semestre, aproximadamente. Otras instituciones son más caras: “en la Universidad Iberoamericana, son más o menos 25 mil pesos mensuales por seis materias. A eso hay que añadir los proyectos en los que necesitas comprar telas, hilos y otros materiales: son aproximadamente dos mil pesos por cada uno”, comenta Nathalie Arellano, estudiante en la universidad antes mencionada.
 
En tanto, Gustavo Prado, consultor en el Fotomuseo Cuatro Caminos y uno de los académicos de moda más importantes de México, calcula un precio aún más alto: “creo que en total sería más de un millón de pesos. Hay universidades en las que una carrera de nueve semestres cuesta más de 20 mil pesos, sin contar  todos los gastos de vida necesarios para el estudiante. Estamos perdidos en formatos educativos que solo buscan lo manual y no el desarrollo de conceptos de marketing. Por fortuna, hay todo tipo de casos.”

 

de_ultima_hilos.jpg

 

Incursionar en esta industria requiere de una inversión superior a otras carreras profesionales. Te lo mostramos.

 

Ya me gradué, ahora quiero mi marca. México es uno de los países en los que se tienen condiciones más irregulares para la mano de obra: sueldos bajos, pocas o nulas prestaciones y espacios laborales poco deseables. Sin embargo, las firmas de moda nacionales suelen tener sus propios talleres y, en ellos, las condiciones son un poco más benignas. “Los salarios varían: en el caso de una muestrista, puede ganar alrededor de dos mil 500 pesos semanales, más gastos de seguridad social; y una patronista puede ganar siete mil, pero esos sueldos son relativos”, explica Giovanni Estrada, diseñador de Trista.
 
De acuerdo con el creativo, quien es uno de los diseñadores más reconocidos en el país, el montaje de un taller puede representar un costo aproximado de 60 mil pesos, divididos en, al menos, tres máquinas de coser (recta y over), mesas de corte, servicios e instrumentos.

 

de_ultima_maquina_de_coser.jpg

 

Respecto a las telas, Estrada señala que suelen ser problemáticas, pues muchas de ellas son de origen extranjero y duplican los costos de producción, por lo que casi siempre recurre a la compra en mayoreo. Los precios aquí también varían, pues existen rollos de 100 metros con telas de baja calidad que cuestan poco más de dos mil 500 pesos en plataformas como Mercado Libre, mientras que materiales como la seda pueden costar más de 500 pesos por metro.
 
En tanto, el trámite de registro de marca cuesta aproximadamente dos mil 457, pero si se desea crear un logo con un diseñador de confianza, este precio se puede multiplicar. Algunas agencias de branding pueden presentar un producto muy sofisticado, pero además de que suelen enfocarse a un público masivo, el proyecto y los honorarios pueden superar los 100 mil pesos.

 

hand-895588_1920.jpg
 
Que arranque la campaña. A diferencia de mercados como Estados Unidos y Europa, en los que una campaña  puede generar ingresos de hasta 100 mil dólares para una modelo, el presupuesto total para una en México es mucho más reducido. “Hace 15 años, las campañas de grandes almacenes con un modelo de una agencia nacional ofrecía un presupuesto de 150 o 200 mil pesos. Hoy, si bien nos va, te dan 40 mil pesos”, explica Miguel Ángel López, manager de modelos con más de una década de experiencia.
 
Cuando se trata de lookbooks o sesiones similares, los precios pueden incluirse en un presupuesto editorial, es decir, entre mil 500 y 3 mil pesos por toda la sesión, lo cual permite que muchas marcas puedan contratar una modelo profesional para mostrar algunas de sus colecciones. De acuerdo con López, los bajos presupuestos también están afectando al mercado de las agencias. Sus modelos deben aceptar una cantidad mayor de trabajo para que tanto ellos como la empresa logren algún tipo de ingreso.
 
En tanto, la contratación de un equipo necesario “depende mucho de la marca y de lo que quieren, pero para un lookbook de diseñadores independientes en México cobro aproximadamente 10 o 12 mil pesos”, explica Sergio Orospe, fotógrafo de moda, música y celebridades. En tanto, un precio promedio por día de shooting ronda los 20 mil pesos.
 
A esto se le deben agregar los costos de maquillaje, peinado (Adisson Álvarez, quien colabora en esta sección, menciona que este costo oscila entre los 3 y los 8 mil pesos, cada uno), director de arte, scouter, productores e integrantes del equipo de catering, de acuerdo con Virginia Flores, quien ha realizado campañas para firmas como Zingara. “Este es el equipo necesario para una sesión publicitaria. Generalmente producir en México es más caro por los honorarios de las modelos, pero tiene un mejor precio en cuanto al resto de los equipos”.

 

de_ultima_maquillaje.jpg

 

Si se toma a una departamental como marco de referencia (y con el presupuesto calculado por López), una campaña se debe planear para medios impresos y digitales, como mínimo. Para ello, existen diferentes ofertas por parte del departamento comercial de un medio, y van desde los 25 mil hasta 141 mil por un espacio publicitario en una revista, mientras que un banner promedio en una web de moda y estilo de vida puede costar 55 dólares por día (981 pesos, aproximadamente). Cabe señalar que, en muchas ocasiones, estos espacios deben ser comprados en forma de paquetes, por lo que el gasto se incrementa. Ante el elevado costo de esta operación, muchos emprendedores prefieren distribuir la campaña en sus sitios web y a través de redes sociales.
 
En boca de todos. El área de comunicación es donde muchas marcas, en particular si son emergentes, deciden minimizar costos y hacerlo por su cuenta. Presupuestos aparte, esta es una área crucial, pues administra los canales de interacción entre el diseñador y la prensa, audiencia potencial o clientes. Es la manera ideal de exponer el trabajo.

“En el caso de las relaciones públicas, las tarifas y estrategias son siempre confidenciales, y también depende mucho del presupuesto que tengan y el acuerdo que lleguen con cada cliente, pero se puede realizar algo extremadamente básico con 30 mil pesos al mes”, explica un experimentado ejecutivo de cuenta para una agencia internacional, quien pidió al medio anonimato por motivos laborales.

 

de_ultima_ilustracion_revista_0.jpg

 

De acuerdo con este profesional, una estrategia puede incluir desde actividades relacionadas con medios de comunicación (envío de newsletters, préstamos de ropa, distribución de fotos de producto y entrevistas, entre otros detalles) hasta producción de eventos, por lo que los honorarios pueden duplicarse.
 
En cuanto a las redes sociales, pueden hacerse también de manera gratuita, pero también se requiere un presupuesto mensual: “si no es presencial, yo lo puedo hacer por 7 mil pesos. Menos de la mitad de lo que gano. Entendiéndose que Community Manager ya hace todo: copy para redes sociales, administración, blogs y demás”, explica una estratega digital, quien solicita anonimidad porque, al igual que las relaciones públicas, muchas de estas cifras se negocian en contratos con fuertes cláusulas legales.
 
Donde se hace la magia. Basta hacer una búsqueda rápida en algún sitio inmobiliario como Trovit para notar que las rentas en algunas de las colonias con boutiques y compradores potenciales, como Roma Norte e Hipódromo Condesa, es elevado. Una renta promedio ronda los 30 mil pesos, a los que se le deben incluir dos meses de fianza, trámites sobre uso de suelo (de ser necesario), mudanza, servicios mensuales y todas las remodelaciones necesarias para la apertura.
En el caso de una tienda digital, los precios se diversifican, en particular si se organizan a través de plataformas como Kichink, misma que provee el site y otras maneras de organizar envíos a cambio de una comisión de 7.5 por ciento en cada transacción. Montar una tienda digital por cuenta propia es una historia diferente, y en gastos totales (creación de plataforma, hosting, método de pago, envíos y soporte técnico), la inversión inicial puede rondar los 70 mil pesos.
 
Como dice la tradición. En esta categoría, la marca tiene diversas opciones que pueden costar desde 40 mil hasta medio millón de pesos o más. Lo que depende es la escala de lo que planean y los detalles añadidos necesarios. Si una marca busca presentar una colección sencilla, en un espacio prestado, sin modelos ni catering (alimentos, bebidas y demás), el costo se reduce dramáticamente. “Esto puede ser la manera más efectiva para acomodar presupuestos, pero no es lo ideal: hay más posibilidades de que te hagan caso si presentas algo sorprendente”, agrega el exejecutivo de relaciones públicas.
 
En tanto, si se desea pertenecer a una plataforma, como Mercedes-Benz Fashion Week Mexico City, el costo puede ser un poco más llevadero: “Si sumáramos lo que cuesta hacer cada desfile, el equipo que trabaja todo el año más los eventos alternos y lo calculáramos entre todos los que presentan, aproximadamente cada desfile tiene un costo entre 400 mil y medio millón de pesos. Eso es lo que le cuesta a una marca presentar. En el caso de los diseñadores, y como organización que apoya al diseño mexicano, absorbemos, gracias a nuestros patrocinadores y el apoyo que recibimos por parte de otras instancias de Gobierno, el 75 por ciento o más de los costos, dejando pagar a los diseñadores solo un 25 por ciento del mismo. Esto incluye venue, invitaciones, comunicación digital e impresa, relaciones públicas generales hacia prensa nacional e internacional y marcas, maquillaje, peinado, iluminación, coordinador, productor, coreógrafo, modelos, entre otros”, explica José Manuel Borbolla, director de comunicación de la plataforma de moda antes mencionada.

 

de_ultima_desfile.jpg
 
Si, por el contrario, se desea hacer un evento masivo por cuenta propia, estos precios se disparan, según explica Verónica Alemán, productora de eventos que ha trabajado con firmas como Chivas Regal. “Se puede hacer algo espectacular con 600 u 800 mil pesos y algunos de los gastos incluyen fabricación de pasarela, audio, iluminación, renta del lugar, entre otros. Puedes ahorrar un poco si tienes convenios con las modelos, patrocinios de maquillaje o si utilizas el audio del lugar. Parece una cantidad grande, pero las grandes marcas en otros países llegan a gastar millones en un solo desfile”, detalla.

¿Es redituable?

Esta pregunta es difícil de responder, pero tanto Prado como Estrada tienen opiniones concretas al respecto. “Para quien tenga claro que va a construir una marca y tiene la posibilidad de invertir, tal vez sea redituable. Pero un gran porcentaje de alumnos que he conocido odian la costura y, al egresar se dedicarán a otras actividades, por lo que recomendaría que se enfocaran en los aspectos de marketing”, comenta el académico.
 
En tanto, Estrada considera que es redituable y se pueden recortar algunos gastos, pero la calidad del producto final es lo que debe garantizar la subsistencia de una marca. “Los productos que nosotros desarrollamos no están dirigidos a un sector de mercado amplio, son de un nicho específico que entiende y valora el diseño. Lo que buscamos es ofrecer productos específicos que responden a las necesidades de un sector de mercado que puede pagarlo”, asevera.
de_ultima_ilustracion_maniqui.jpg

Mantente al día con el boletín de El Universal

 

COMENTARIOS