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| Poeta hasta el final de sus días |
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Ana Anabitarte Corresponsal
El Universal Jueves 31 de julio de 2008 |
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El poeta Alejandro Aura falleció ayer a las 10:30 de la mañana, hora de México, en el hospital Universitario de la Princesa de Madrid, víctima de cáncer
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cultura@eluniversal.com.mx MADRID.— El poeta Alejandro Aura falleció ayer a las 10:30 de la mañana, hora de México, en el hospital Universitario de la Princesa de Madrid, víctima de cáncer. Tenía 64 años. Su mujer Milagros, a quien conoció aquí cuando fue nombrado director del Instituto de México en España, le acompañaba. También estaba María, una de las tres hijas que tuvo con Carmen Boullosa. Sus cenizas serán trasladadas a México por expreso deseo del propio Aura, que aunque llevaba años viviendo en Madrid, siempre quiso que sus restos volvieran a su país natal. Aura supo que tenía cáncer hace tres años, y también desde el principio supo que estaba tan avanzado que los propios médicos le recomendaban que no se diera quimioterapia. Pensaban que iba a vivir sólo seis meses. Sin embargo, él decidió quedarse en Madrid y luchar, y logró “sobrevivir”, como decía cuando le preguntaban qué tal estaba, tres años más. En toda su lucha Milagros, una española 20 años más joven que él, permaneció a su lado. Sus restos fueron velados ayer en el tanatorio Parque de San Isidro y hoy serán incinerados en El Escorial. Aura fue un hombre polifacético. Fue guionista, dramaturgo, actor, director de escena, presentador de radio, empresario, pero ante todo poeta. Escribió siempre, hasta sus últimos días de vida. Incluso un día antes de morir avisó en su blog que lo habían tenido que ingresar en el hospital. “Queridos todos, nos tuvimos que encerrar en el hospital. No teníamos internet y se me perdió por completo el orden del pasar del tiempo. Por fin Milagros lo conectó. Mañana les contamos cómo anda la cosa”, decía. Luego escribió: “Así pues, hay que en algún momento cerrar la cuenta, pedir los abrigos y marcharnos. Nos vamos. Hago una caravana a las personas que estoy echando ya tanto de menos, y digo adiós” (versos tomados del poema Despedida). Publicó los cuentos “La historia de Nápoles”, “Los balos de celesta” y “La hora íntima de Agustín Lara”. Entre sus libros de poemas destacan Cinco veces la flor y Tambor interno, y las obras de teatro Las visitas, Salón Calavera y Xe bubulú, que escribió con Carmen Boullosa. Pero además de escritor, Aura fue presentador de televisión, de radio, promotor cultural y empresario nocturno. Durante el mandato de Cuauhtémoc Cárdenas, fue responsable del área cultural del Gobierno de la ciudad de México. En esa etapa inauguró un nuevo estilo de hacer cultura en la capital: llenó el Zócalo de conciertos y recitales de poesía. y fundó uno de los bares de mayor tradición de Coyoacán: El Hijo del Cuervo. Después se fue a Madrid como responsable del Instituto de Cultura de la Embajada de México, donde además, acompañado por su inseparable amiga María Cortina, dirigió un programa de radio llamado Hora México, que emitía Radio Círculo de Bellas Artes. Desde entonces residía en esta ciudad en un departamento ubicado al lado de la céntrica plaza de Santa Ana. |
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