Tlatelolco le da voz a sus viejos habitantes
Kathya Millares
El Universal

Miércoles 21 de mayo de 2008

La matanza de estudiantes en 1968 y el sismo de 1985 están profundamente ligados a Tlatelolco; pero más allá de eso hay otras historias atrapadas en los muros de esa unidad habitacional

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La matanza de estudiantes en 1968 y el sismo de 1985 están profundamente ligados a Tlatelolco; pero más allá de eso hay otras historias atrapadas en los muros de esa unidad habitacional.

El documental Hilvanar, que se presentará este miércoles en el marco del festival Peatonal, se mete en los recovecos de los edificios para contar la vida de casi una veintena de personajes que tienen entre 60 y 80 años, y que han vivido ahí desde hace al menos 20 años; incluso algunos residen allí desde la inauguración del conjunto habitacional en 1970.

La creadora del proyecto, Maru de la Garza, señala que en media hora el público podrá observar el resultado de varias horas de conversación en las que se indagó en el sentido emocional y la memoria individual y colectiva de adultos mayores. Ellos crearon “una red social muy fuerte” en una de las unidades habitacionales más emblemáticas del DF.

El antecedente de Hilvanar es un video en el que esta artista plástica rescata la vida cotidiana de su abuela que, en la actualidad, tiene 90 años. Mi sensación, explica, era que existía una gran soledad en ella, a pesar de que estaba rodeada de mucha gente.

Cuando la Secretaría de Cultura y el Festival Peatonal le pidieron que realizara un trabajo relacionado con Tlatelolco, decidió seguir indagando en la vida de quienes tienen más de 60 años. Cada uno de los 17 personajes que aparecen en el documental habla de sus anhelos y frustraciones, alegrías y tristezas, logros y pendientes, de la matanza de estudiantes, del sismo de 1985, de su familia y de su apego al lugar.

Por ejemplo, la señora Melva Méndez Dehesa comparte con el espectador un poema que dice: “[…] Soledad no me abandones/ deseo estar siempre contigo/ con tus defectos y dones/ he forjado una quimera […]”.

Otro participante, Gilberto, recuerda que el 2 de octubre de 1968: “Por la mañana todo era risas y canto y, por la noche, sólo había luto y llanto”.

También se ventila que “hacer una carrera”, “conocer las cataratas del Niágara”, “aventarse de un paracaídas”, “saber cómo hacer dinero”, “platicar con los jóvenes”, “tener mucho dinero para pintar el edificio” o “levantar los teocallis” son los deseos de Juanita Reyes, Diego Valtierra N., Irene Becerril, Sara Hernández Ortiz, Socorro Quiroz Núñez, por mencionar a algunos de los entrevistados. Maru de la Garza considera que “la posibilidad de participar en un proyecto como este les proporcionará a los que habitan la unidad una experiencia estética que despertará en ellos otro tipo de inquietudes”.

Hilvanar se proyectará hoy a las 20 horas en uno de los muros del edificio José María Arteaga, ubicado cerca del Metro Tlatelolco.



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