El Centro Cultural Gabriel García Márquez hace corte de caja a 2 meses
Yanet Aguilar Sosa
El Universal

Martes 01 de abril de 2008

Hay optimismo por las ventas registradas; por otro lado, el lugar ya presenta vicios ocultos

yanet.aguilar@eluniversal.com.mx

BOGOTÁ.— El Centro Cultural Gabriel García Márquez mantiene sus expectativas. Si hace dos meses, en su inauguración, se planteó la meta de vender 250 mil ejemplares al finalizar 2008, en este tiempo le ha dado salida a más de 10 mil ejemplares que representan casi 200 mil dólares y ha sido visitado, en promedio por 800 personas diariamente.

Sin embargo, el espacio construido por el Fondo de Cultura Económica (FCE), editora del Estado mexicano, ha enfrentado algunas fallas o vicios ocultos, como filtraciones que, aunque menores, forzaron a la administración del centro a cancelar de manera temporal una de las fuentes de agua que distinguen la arquitectura de Rogelio Salmona, autor del edificio que se ubica en el barrio de La Candelaria.

Para evitar daños mayores, en especial en la sala de exposiciones que alberga la muestra Gabo del alma, César Aguilar, director del recinto, decidió emprender trabajos de corrección en la fuente principal donde se pueden ver azulejos fracturados.

El FCE señaló en una breve nota que el recinto es una obra recién entregada y como en toda obra surgen adecuaciones y arreglos posteriores. “Se han hecho reparaciones que no han influido en la operación del lugar, y se seguirán realizando como parte del programa de mantenimiento”.

A pesar de esos detalles, el centro cumplió dos meses de gestión —se inauguró el 30 enero—, con muy buenos resultados. Wilson Quesada, encargado de la librería durante el fin de semana, dice que la afluencia de público es de hasta mil 200 visitantes al día, aunque el promedio es de 900 personas que llegan a la librería, independientemente de las que acuden a la sala de exposiciones, la tienda de discos o la cafetería Juan Valdés.

El conjunto fue diseñado por el arquitecto colombiano Rogelio Salmona y consta de cuatro niveles en un estilo que combina lo clásico y lo moderno, con plazas y pasillos, altas columnas y fuentes de agua; a ese espacio enclavado en el Centro Histórico de Bogotá, acuden visitantes nacionales y extranjeros.

Entre semana hay una mayor afluencia de estudiantes, profesores universitarios y abogados porque está en un perímetro de gran vitalidad: hay 29 universidades, 24 planteles educativos, siete bibliotecas y 58 entidades de carácter cultural.

Quesada dice que estar rodeados de cancillerías, universidades y escuelas, y de los poderes legislativo y ejecutivo, los hace un espacio de encuentro. “Entre semana hay estudiantes y docentes y los fines de semana vienen profesores universitarios de otras zonas, del norte, occidente y oriente. Nos visitan muchos turistas y familias del sur, gente de bajos recursos”.

Pero su vida cultural aún no es intensa. Se han presentado algunos libros de editoriales como Santillana y Ediciones B; los domingos a las 15 horas hay cuentacuentos y se grabó allí un programa del alcalde de Bogotá, Samuel Moreno Rojas, que se transmitió por Canal Capital; pero falta una programación más atractiva en presentaciones de libros o encuentros con escritores. Ningún escritor mexicano ha presentado algún libro o charlado con el público.

La vida del centro cultural que le rinde homenaje al Premio Nobel de Literatura 1982, podría mejorar durante la vigesimaprimera Feria Internacional del Libro de Bogotá, que se realizará del 23 de abril al 5 de mayo, ya que varias editoriales han solicitado un espacio para presentaciones de libros y conferencias.



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