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‘Caja del tiempo’ rompe el silencio
Juan Solís y Ricardo Cerón
El Universal

Martes 15 de enero de 2008

La pieza metálica del siglo XVIII, descubierta en la Catedral Metropolitana en octubre, contiene documentos, relicarios, monedas y oraciones

juan.solis@eluniversal.com.mx

ricardo.ceron@eluniversal.com.mx

Será hasta hoy, tres meses después de ocurrido el hallazgo, cuando el Instituto Nacional de Antropología e Historia dé a conocer la localización de una “caja del tiempo”, en una de las torres que coronan la Catedral Metropolitana.

Se trata de una caja metálica con fecha “mayo 14 de 1791”, que contiene documentos históricos, relicarios, monedas, oraciones y testimonios autorizados por el Cabildo Metropolitano.

La pieza fue descubierta el 22 de octubre pasado durante los trabajos de restauración del campanario oriente de la catedral, al momento de retirarse la parte superior de la esfera que junto con la cruz remata la torre.

Todos los objetos que había en su interior datan de la época en que fueron concluidos los dos campanarios del inmueble colonial más importante de México. Junto a la caja se encontraron dos inscripciones en tinta roja con los nombres de los constructores de los campanarios: Damián Ortiz y Tiburcio Cano.

Sin detallar los resultados de la investigación, Julio Valencia, director de obras de Restauración de la Dirección General de Sitios y Monumentos del Patrimonio Cultural de Conaculta, quien forma parte del equipo que ha estudiado el contenido de la caja, dijo que las revelaciones “son importantes desde el punto de vista histórico. Cualquier hallazgo con más de 200 años ya implica una importancia histórica.”

Cápsulas o cajas de tiempo, o también llamadas de dedicación, han sido halladas a lo largo del país, en diversas zonas y monumentos, aunque generalmente es en el subsuelo (enterradas) donde se encuentran. Tienen la función de conmemorar el inicio o fin de una construcción, o una fecha simbólica.

Una de ellas fue la descubierta por trabajadores del Gobierno del Distrito Federal, bajo la estatua de Luis Pasteur, en el jardín que lleva su nombre, en la colonia Tabacalera (centro de la capital), el 27 de diciembre de 2006.

La caja de 31 centímetros de largo, 13 de ancho y 14 de profundidad, recubierta de zinc, contenía publicaciones con una antigüedad de casi un siglo.

Eran diarios franceses y mexicanos publicados entre el 7 y el 10 de septiembre de 1910, en vísperas del primer centenario de la Guerra de Independencia y a pocas semanas de que diera inicio el movimiento revolucionario que derrocó a Porfirio Díaz, quien fue el encargado de depositar esta “caja dedicación” el 11 de septiembre de 1910.

Otra más fue descubierta los primeros días del pasado mes de noviembre, durante la restauración en el Museo Regional de Querétaro, en donde hallaron publicaciones y monedas, así como el aljibe original.

Dentro de una botella de vidrio guardada en el cárcamo de una fuente ubicada en el segundo patio del museo, se encontraron cuatro periódicos de 1945, además de una publicación de la diócesis de Querétaro, ocho monedas, una de ellas de plata y un billete de un peso.

La botella cuenta con un acta firmada por Germán Patiño, fundador del Museo Regional, donde se establece que en compañía de la Sociedad Amigos de Querétaro, se colocó la cápsula del tiempo para conmemorar el rescate de la fuente que se ubica en el segundo patio y que fue trasladada de un barrio de esa ciudad.

El Museo Nacional de las Intervenciones, en Churubusco, exhibe el contenido de una caja de dedicación localizada en el Monumento a los Héroes en Molino del Rey, frente a la Residencia Oficial de los Pinos, con objetos que evocan la intervención estadounidense de 1847.

No es difícil localizar este tipo de “ofrendas” en construcciones de todo tipo de los siglos XIX y XX, no sólo monumentos sino edificaciones completas, ya que se trataba de una costumbre muy arraigada.

Actualmente en algunas instituciones, escuelas, gobierno o empresas se promueven proyectos de este tipo. Por ejemplo, hace dos años, dentro de los festejos del 180 aniversario de Ciudad Victoria, Tamaulipas, los habitantes del lugar depositaron fotografías, cartas y documentos en una cápsula del tiempo que será abierta en 2025.



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