Formato de impresión patrocinado por


Derechos de autor, sin ley en la red
Yanet Aguilar Sosa
El Universal

Martes 28 de agosto de 2007

Debido a la rápida evolución tecnológica, la protección a creadores no ha sabido adaptarse a lo virtual, señalan especialistas

Lo inasible del mundo virtual genera dificultades para aplicar legislaciones que fueron creadas para medios físicos: los derechos de autor son un ejemplo de ese dilema actual.

Ante las nuevas tecnologías, que ofrecen mayores posibilidades de difusión, los creadores enfrentan retos que van más allá de modificar la legislación en materia de derechos de autor, también necesitan adecuarse a tiempos y herramientas distintos, y ser proactivos cuando se trata de luchar contra este delito.

El tema de los derechos de autor fue motivo de varios encuentros ayer en esta ciudad: por una parte se realizó una conferencia magistral en la Universidad del Claustro de Sor Juana, en la que participaron los abogados León Felipe Sánchez, Gabriel Andrés Campoli, Carmen Arteaga y Jesús Mejía; allí se habló del mundo virtual, que es mucho más democrático, social y abierto que el físico, pero que requiere ser legislado. Además, se presentó el informe “Diagnóstico del derecho de autor en América Latina”, realizado por el Centro Regional para el Fomento del Libro en América Latina y el Caribe (Cerlalc).

La subdirectora de Derechos de Autor del Cerlalc, Mónica Torres Cadena, señaló la importancia de que el tema esté en la agenda política de los gobiernos de América Latina, pues hoy en la región no existe una protección efectiva hacia los autores y sus obras.

En el mundo virtual no se puede aplicar al 100% la legislación de los derechos de autor porque en este universo digital cada uso representa una copia; es decir, si abres una página de internet generas una copia en la pantalla, y si imprimes la información, es una copia más. En teoría todas son copias no autorizadas conforme a los conceptos legales, pero esto haría totalmente impráctico y poco funcional el internet.

Como en la ley no se estipulan los nuevos usos tecnológicos para las obras de creación audiovisual, ha surgido un nuevo programa digital con el cual los autores le dan a sus obras la libertad que quieren; es decir, pasan del esquema tradicional de “todos los derechos reservados” a un esquema de “algunos derechos reservados”. Y todo se logra con una licencia vía internet dentro del proyecto de Creatives Commons (CC), organismo digital para la protección de los derechos de autor en el que participa la firma de abogados Fulton and Fulton, de la cual forma parte León Felipe Sánchez, quien opina que hoy el sistema de derecho de autor de México provoca que se vea a los usuarios como criminales: “Aunque en estricto sentido no se persiguen estas conductas, conforme a la ley todos los usuarios de este tipo de tecnologías nos hemos convertido en criminales; no obstante, es ridículo que se pueda criminalizar a la sociedad y a los usuarios”.

Para Campoli, investigador del Instituto Nacional de Ciencias Penales, las leyes protegen el derecho de autor, la paternidad, integridad de la obra y su divulgación, pero cuando se violan esos derechos, dependen de los creadores, sociedades de autores y empresas productoras que se persiga el delito.

“¿Por qué nadie hace nada? porque resulta que son delitos de propiedad intelectual que se persiguen por querella y ésta es una acción específica que debe iniciar la parte damnificada. Si un autor sabe que sus discos o libros se están vendiendo de manera pirata es él quien debe realizar esa acción legal. Mientras no exista esa denuncia las autoridades no pueden hacer nada, aunque se estén vendiendo discos en las puertas de la PGR.”

Sánchez explicó que Creatives Commons no es un sistema alterno de derechos de autor, sino un sistema de licenciamiento. “La CC es un contrato, no un sistema de protección. Basado en las leyes vigentes de derecho de autor se diseña un contrato para poder permitir, a quien lo decida, poner en circulación sus obras de manera flexible, no es para quien quiera conservar sus derechos al 100%... No es un despacho de abogados ni un registro de derecho de autor”.

El sistema internacional, en el que artistas mexicanos han registrado 250 mil obras, fue creado en el 2000. El registro se realiza en la página www.creativescommons.com, y es gratuito.



© Queda expresamente prohibida la republicación o redistribución, parcial o total, de todos los contenidos de EL UNIVERSAL