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Deshielo amenaza vida de esquimales

El Universal

Lunes 25 de junio de 2007

En el Ártico habitan unos 4 millones de personas, pertenecientes a grupos indígenas

BARCELONA, España (EFE).- Los pueblos que desde hace milenios habitan el Ártico, como los esquimales, podrían perder su cultura en las próximas décadas a consecuencia del cambio climático, aseguró la investigadora noruega Grete K. Hovelsrud.

El deshielo previsto en gran parte del Polo Norte cambiará el hábitat y la forma de vida de estos pobladores, dijo Hovelsrud, pese a que han demostrado su capacidad de adaptación a condiciones medioambientales y sociales cambiantes.

En la inmensa región ártica, extendida a lo largo de Alaska, Groenlandia, Siberia, Canadá y Escandinavia, viven actualmente unos 4 millones de personas, pertenecientes a grupos indígenas como los saami, que habitan en Noruega, Suecia y Finlandia, y los inuits, también conocidos como esquimales, presentes sobre todo en Alaska y Canadá.

Se calcula que los esquimales, quizá el pueblo indígena más ancestral, se instalaron hace más de 6 mil años en el Ártico, donde subsisten gracias a la pesca y la caza de focas, ballenas y osos, animales que viven en un hielo que se reduce a una velocidad de 15% cada año.

"Estos animales siguen el hielo y, si éste se va, se van también ellos", señaló Hovelsrud, quien indicó que el calentamiento de los polos está provocando también que las capas heladas sean cada vez más delgadas y frágiles, lo que convierte en una actividad altamente arriesgada pescar o desplazarse sobre ellas.

El deshielo y el aumento de la temperatura en el casquete polar ártico también está dejando ver ya algunos cambios en el ecosistema animal.

Así, en Noruega el bacalao se desplaza más al norte en busca de aguas más gélidas, mientras que en Groenlandia se han descubierto nuevas especies de peces hasta ahora desconocidas en la zona.

Pero este deshielo tiene otros efectos negativos, como la subida del nivel del mar, llegando a inundar pueblos costeros, una mayor erosión de estas zonas y la desintegración de grandes placas de hielo, que permitirán el paso de buques y barcos de gran tamaño, con la contaminación que ello conllevará.

La experta considera que "es posible" que pueblos que viven del mar y de la caza de animales, como los inuit, "pierdan su cultura" ante la necesidad de adaptarse a un entorno que nada tendrá que ver con el que heredaron de sus antepasados.



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