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Se dicen albañiles literarios
Yanet Aguilar Sosa
El Universal

Jueves 03 de mayo de 2007

Ana Clavel y Eugenio Aguirre están en plena construcción, a punto de llegar a la obra negra; Alberto Chimal se prepara a echar la cimbra de una novela que le ha llevado más de cinco años de trabajo, y Álvaro Uribe ha puesto punto final a la etapa de los acabados de su nueva obra que ya entregó a su editor

Si el día de la Santa Cruz es especial para los maestros albañiles, esos alarifes que construyen edificios que casi nunca llegan a habitar, podría serlo también para los escritores, quienes construyen historias con sólidos cimientos, pasan por la obra negra y, luego, tras los acabados, concluyen su creación.

Cuatro de esos maestros de la palabra, que aceptan tener cierta similitud con los albañiles por su proceso creativo, hablan de su labor como constructores de ficción y en particular de novelas históricas porque estos alarifes, como se les decía a los albañiles hasta el siglo XIX, abordan en sus libros venideros pasajes de la historia.

Ana Clavel y Eugenio Aguirre están en plena construcción, a punto de llegar a la obra negra; Alberto Chimal se prepara a echar la cimbra de una novela que le ha llevado más de cinco años de trabajo, y Álvaro Uribe ha puesto punto final a la etapa de los acabados de su nueva obra que ya entregó a su editor.

Los cuatros "arquitectos", coinciden en que se trata de una metáfora muy afortunada, el comparar el proceso de creación de una obra artística con la labor de levantar una construcción. Tal vez el ejemplo más claro sea el libro de Italo Calvino: Las ciudades invisibles, donde se construyen ciudades imaginarias.

Eugenio Aguirre asegura que la cimentación de toda novela está en la investigación del tema, inclusive cuando se trata de obras de ficción pura, siempre hay un periodo de gestación similar a la colocación de las bases de un edificio.

"Como cualquier construcción, la obra de arte se sustenta en dos pilares: las proposiciones éticas y las estéticas; es decir, el fondo y la forma", señaló el autor de Gonzalo Guerrero, que actualmente escribe una novela cuya protagonista es Tecuichotzin Ichcaxóchitl o Isabel de Moctezuma, quien fue hija predilecta de Moctezuma.

Ana Clavel, la autora de Cuerpo náufrago, también está en obra, aunque no de sol a sol como los albañiles, más bien de noche a noche. "Para echar los cimientos de una obra, mucho de mi proceso creativo tiene que ver con contar con los elementos de la historia que voy a trabajar; estoy justamente en una novela que tiene como base un personaje del siglo XVIII, un pastor suizo. Para contar su historia tuve que hacer antes una serie de andamiajes y construcciones previas que me permiten ir creando el ambiente".

A partir de un plan, Clavel desarrolla el mundo y personajes de su historia que transcurre en el tiempo de "la patriótica tolerancia" y la "reforma suiza" que convirtió a la nación en un refugio para reformadores expulsados de Francia e Italia.

Armado de una pluma barata y de papel, que suplen a la cuchara y a la pala, el escritor Álvaro Uribe es el más detallista de todos, cual artesano de la palabra y maestro que se dedica con esmero a los acabados de la edificación: "Soy muy laborioso en los acabados, corrijo hasta que mi editor me arrebata el texto, esto es bastante parecido a la labor de los albañiles, voy ladrillo por ladrillo".

Uribe ha entregado a Tusquets Editores una obra que es una novela histórica que transcurre en 1897, durante el Porfiriato, en la cual hay atentados, crímenes e intriga y donde, por supuesto, uno de los personajes es Porfirio Díaz.

Alberto Chimal es el constructor más prolífico -a diario mete un texto nuevo a su blog-, sabe que en el fondo todo artista es practicante de un oficio; él necesita tener una idea, una imagen o la noción de un personaje. "La diferencia entre un edificio que tiene un lugar en el mundo, y la literatura, que va a ocupar un lugar en la imaginación, son los ajustes sobre el plano original".

El autor de Grey y La ciudad imaginada trabaja en cuatro proyectos, pero hay una novela que está por concluir, donde cuenta la historia de varios personajes metidos en un edificio; aunque de espíritu aventurero las historias de sus protagonistas son bastante extrañas y nunca saldrán del edificio. "Sin ser una novela histórica, esta es mi obra con un contexto más cercano y reconocible".



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