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Exigen mayor compromiso con el libro

El Universal
Martes 03 de octubre de 2006
Cultura, página 1

Concluye en la ciudad de Madrid el sexto congreso iberoamericano de editores

MADRID (EFE).- El sexto Congreso Iberoamericano de Editores, que se clausuró ayer en esta ciudad, reclamó en sus conclusiones un mayor compromiso de los gobiernos y demás agentes sociales con el libro, como "soporte esencial para garantizar la diversidad cultural" e "instrumento sin el cual no es posible una educación de calidad".

Este encuentro de editores reunió en la Casa de América a más de 200 representantes políticos y de la industria del libro de 22 países.

El texto final del congreso se ocupa también de los efectos que las nuevas tecnologías de reprografía pueden tener sobre los derechos de autor y reclama "una acción inmediata" de editores y autores para fortalecer o crear "sociedades de gestión colectiva de derechos".

Dirigiéndose a los gobiernos, los editores manifiestan que "son necesarias políticas, acciones e inversiones públicas que creen las condiciones para el desarrollo de este bien cultural".

El secretario general iberoamericano (Segib), el uruguayo Enrique Iglesias, dio datos económicos del sector editorial en la región y aludió a los retos de cara al futuro.

Iglesias, ex presidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), citó el brusco cambio experimentado por este mercado en los años 90 del siglo pasado, después de una década, la de los 80, perdida. Mencionó que las importaciones en la región se multiplicaron en ese periodo casi por cuatro, hasta llegar a 904 millones de dólares en 1999, y las exportaciones pasaron de 262 millones de dólares en 1990 a 312 millones.

Actualmente, recordó Iglesias, América Latina exporta sobre todo a los países de la región e importa de fuera de ellos -en más de las dos terceras partes, de España y Estados Unidos-, lo que en 2004 se tradujo en un déficit comercial de 478 millones de dólares.

Varios editores reconocieron que esta industria debe afrontar el doble reto de ejercer su papel de agente dinamizador de la lectura, la cultura y la educación, y de sacar adelante una industria solvente, rentable y moderna.

Javier López Llovet, director general de Sudamericana Random House Mondadori y vicepresidente de la Cámara Argentina de Publicaciones, recordó que "de los libros también hay que vivir" y que a veces "se nos olvida que para poder hablar de cultura, educación y lectura, también hemos de hablar de que tenemos que ganar dinero".

Abogó por una política regional conjunta que consolide el sector a través de políticas de Estado a largo plazo, que contribuyan a eliminar desequilibrios entre países y armonicen las políticas fiscales y de subvención en Iberoamérica.

Recordó que en la región se pueden encontrar distintos modelos de aplicación del Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA) a los libros. En Argentina y México están exentos, en España es un IVA reducido y en Chile es el general.

La necesidad de armonizar políticas del libro fue apuntada también por José Angel Quintanilla, vicepresidente del GIE y presidente de la Cámara Nacional de la Industria Editorial Mexicana. En México, añadió Quintanilla, "no existe ninguna ley que obligue a nadie a promover la lectura", en un país en el que casi 40% de la población vive en situación de pobreza o de extrema pobreza.

En el Congreso participaron las grandes instituciones multilaterales del área: el Centro Regional para el Fomento del Libro en América Latina y el Caribe, la Organización de Estados Iberoamericanos y la Secretaría General Iberoamericana.



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