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| Por honorarios, el personal del recinto |
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Eduardo Cruz Vázquez
El Universal Martes 16 de mayo de 2006 Cultura, página 3 |
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Sindicalizados se manifestarán hoy contra la medida
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En tanto la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) y la cúpula del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) declinaron referirse a las numerosas contrataciones que por el régimen de honorarios permitirá el funcionamiento de la megabiblioteca Vasconcelos, los representantes sindicales Adriana Salazar (D-III-20), y Jacobo Herrera (D-III-239) alertaron sobre el conflicto laboral que tal medida ha provocado. Al recordar que se vive una suerte de "copia al carbón" de cuando en 1994 se creó el Centro Nacional de las Artes (Cenart), los trabajadores indicaron que no sólo se viola una disposición estatutaria al no disponerse de plazas federales para la nueva biblioteca. Además, "al ofrecerse mejores salarios, que irán de los 5 a los 8 mil pesos mensuales, han generado la renuncia de algunos compañeros con tal de mejorar sus ingresos y eso significa la cancelación de esos puestos que ocupaban". Asimismo, Jacobo Herrera señala que se está violando la Ley Federal del Trabajo, ya que el personal por honorarios al fin de cuentas desempeñará funciones propias de un trabajador de base. Se trata de contratos "que carecen de prestaciones sociales y además con término a fin de año, por lo cual su seguridad laboral quedará sujeta a la renovación en el año 2007, de acuerdo a la disposición presupuestal que se tenga". Por su parte, Adriana Salazar alerta que en tanto la megabiblioteca ha sido objeto de una cuantiosa inversión, "hay recintos cuyo acervo no ha sido actualizado en años, otras que carecen de obras de mantenimiento, en muchas de ellas el equipo de cómputo no funciona y la automatización sigue pendiente". Pone como ejemplo el caso de la biblioteca José Revueltas, en Nativitas, Xochimilco, la cual funciona en un recinto prefabricado. Y añade que la situación es aún más dramática para el caso de las bibliotecas escolares que, tras la descentralización de los servicios educativos, "están siendo usadas como almacenes, lugares para juntas, reducto de maestros a los cuales les cambian sus actividades y hasta como salones de castigo para los niños, amén de que muchos libros permanecen bajo llave". Adriana Salazar atribuye los enormes desequilibrios en el funcionamiento y equipamiento de la red de bibliotecas públicas que suma alrededor de 7 mil 200 recintos, "a la mala aplicación de la descentralización de los servicios educativos, a la reducción del papel supervisor de la Dirección General de Bibliotecas del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta) y a la escasez de recursos económicos. Por ello, debería retomarse la idea original de una entidad encargada de vigilar el buen desempeño de las bibliotecas; urge una gran auditoría". Reclama a su vez, que para el diseño de la Vasconcelos no se haya pedido la opinión de los bibliotecarios que han dedicado su vida a esas tareas. Y subraya que si en 1989 laboraban en la Sección 11 la suma de mil 400 empleados, debido a los planes de retiro ahora sólo son 400. "La medida de transferencias ha sido propicia para ello". Para Jacobo Herrera "es evidente que la cúpula del SNTE no quiere hacer olas a la Secretaría de Educación Pública ni al Conaculta. Los compañeros que se irán al nuevo espacio perderán además sus beneficios por antigüedad. El sindicato debería intervenir de manera contundente, pues hay una perversión a través de la oferta salarial. Nosotros con plaza ganamos cuando mucho 4 mil 300 pesos mensuales. Esto es una jugarreta de malas intenciones". Recuerda que en 1994, al Cenart ingresaron 500 trabajadores y ahora son sólo casi la mitad. "Con la reciente regularización rompimos los candados de creación de plazas para el sector y fueron 221 los beneficiados, ya que el resto de las plazas se destinaron a otras áreas de Conaculta hasta sumar 480. Esto llevó casi 12 años y significó el descenso de los salarios, ya que las plazas fueron catalogadas en el modelo institucional y no en el del Instituto Nacional de Bellas Artes, como tendría que haber sido". Al anunciar que durante la apertura de la megabiblioteca Vasconcelos llevarán a cabo una manifestación para inconformarse sobre la situación antes descrita, Jacobo Herrera envía un mensaje a los nuevos empleados: "El trabajo es necesidad para sobrevivir, nos agarran por donde más duele. Pero debemos tener conciencia de que esto atenta contra nuestros derechos. No debemos dejar que el gobierno haga lo que se le de la gana y plantear que no se debe permitir por mucho tiempo que la situación prevalezca y por ello exigir la regularización de los empleados por honorarios".
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