Cultura tendrá menos presupuesto ante una reconstrucción monumental

A pesar del aumento en el gasto aprobado para 2018, la dependencia no tendrá un incremento real para afrontar los daños
Decenas de sitios y monumentos, como la Iglesia de Nuestra Señora de los Ángeles, en la colonia Guerrero, esperan ser reparados tras el sismo de septiembre . (ARCHIVO EL UNIVERSAL)
11/11/2017
00:20
Yanet Aguilar y Abida Ventura
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La Secretaría de Cultura federal llegará al final de este sexenio y enfrentará la reconstrucción del patrimonio cultural afectado por los sismos con una disminución en sus recursos.

El Presupuesto de Egresos de la Federación para 2018 asignó 12 mil 916 millones de pesos para el sector cultural, que es un aumento de 3.9% respecto al aprobado este año que es de 12 mil 428 mdp. No obstante, la inflación prevista para el siguiente año será de 3.8%, por lo que el aumento quedará neutralizado.

La cifra para 2018 sigue por debajo de lo aprobado para el sector en años anteriores,  como en 2016, cuando recibió 15 mil 255 mdp.

Además, en un contexto en que instancias como INAH e INBA encabezarán acciones para la rehabilitación y restauración de los mil 800 monumentos afectados por los sismos, el presupuesto de la dependencia no registró ninguna variación respecto a la cifra solicitada en el Proyecto de PEF 2018 enviado a la Cámara de Diputados antes del temblor del 19 de septiembre. En el documento, entregado el 8 de septiembre, la administración federal proponía 11 mil 716 mdp para la operación del sector cultural el próximo año. Esa cifra se mantuvo y lo única partida adicional que obtuvo después del siniestro es de mil 200 millones que serán destinados a proyectos culturales etiquetados desde la Cámara de Diputados, y que no son ejecutados directamente por la dependencia federal.

Especialistas y promotores culturales, como Carlos Villaseñor, señalan que si bien algunos de esos inmuebles dañados no son administrados por la Secretaría de Cultura o que dispondrán de recursos de otros fondos, apoyos privados o internacionales, INAH e INBA requerirán de gastos adicionales que no se están viendo reflejados en este presupuesto. “El monto que se le incrementa a INAH es 12% e INBA 5%, pero ya eran montos considerados en el Proyecto de Presupuesto. Aparentemente, los temblores del 7 y 19 de septiembre no influyeron en esta consideración importante... Todo implica gastos, para hacer los dictámenes, la supervisión, las recomendaciones... Los dibujantes, choferes, viáticos. Son mil 800 inmuebles a revisar y recorrer y muchos no están en zonas accesibles”, dice.

Para 2018, el INAH operará con 3 mil 668 mdp; este año tuvo 3 mil 262 millones. Al INBA, en 2017, se le asignaron 3 mil 111 mdp y para 2018 se plantea que tenga 3 mil 260 mdp.

Al ser consultada sobre su postura respecto a los recursos aprobados, la Secretaría de Cultura federal sostiene que el presupuesto total viene con 3.9% más que el del presente año. Su dirección de Comunicación Social dijo que, en cifras, contarán con 480 mdp más que este año, por lo que descartan cualquier ajuste al programa de actividades y proyectos que desarrollará durante 2018. “Los programas sustantivos se mantendrán cabalmente. Se proseguirán realizando economías en lo administrativo, en rentas y servicios”, señalaron.

Respecto a los recursos para la reconstrucción del patrimonio, la dependencia indica que “provienen del Fonden, la aseguradora del INAH y donaciones de empresarios”, además de que su “presupuesto corriente no se destinarán recursos”.

Voces expertas. En contraste, Carlos Villaseñor señala que si bien es cierto que en el monto total respecto a 2017 hay un incremento de casi 4%, hay que tomar en cuenta que es una cifra que está por debajo de lo que se había logrado al inicio del sexenio. En su opinión, el PEF 2018 será el presupuesto más bajo que el sector cultural ha tenido en esta administración. “De la cantidad total del Presupuesto de Egresos de la Federación, en 2016 el presupuesto de cultura representaba 0.36%; en 2017, 0.33%, y ahora, 0.31%. Es notable la baja porque en 2013, todavía gestionado por la administración anterior, el gasto cultural del total del PEF representaba 0.46%. Se ha mencionado mucho la cifra mágica de 1% como recomendación. En 2012 teníamos 0.45%, prácticamente la mitad de esa recomendación y en tan solo seis años hemos bajado a 0.31%”. Eduardo Cruz Vázquez, experto en economía cultural, asegura que a partir del cambio de año base, anunciado hace dos semanas por el INEGI, que determina las cifras generales de la economía nacional, como la cuenta satélite de cultura, arroja que la aportación de la cultura al PIB al 2016 es del 3.3%, y de esa cifra sólo 0.2% se refiere a gasto público en actividades culturales, 0.6% es trabajo cultural en los hogares y 2.5% es a través del mercado. “¿Qué significa esta reflexión a la luz de este Presupuesto para 2018? que el gasto en cultura está tremendamente rezagado, es decir, la mayor parte de la economía cultural del país la mueve el mercado y el trabajo cultural en los hogares, y la menor parte la está moviendo el gasto público”.

Señala que estos datos evidencian que el gasto que menos está teniendo preponderancia es el público. “Nos señala que en este sexenio y en este proceso que llevamos realmente sí se ha visto una merma, una reducción muy drástica del papel que tiene el gasto público en la vida cultural”.

Recortan etiquetados. Además, los mil 200 mdp que la dependencia obtuvo de ampliación por los proyectos culturales etiquetados también reflejan una disminución. Este rubro se vio reducido en casi 24% con respecto a 2017, cuando se logró etiquetar mil 500 mdp en proyectos. “Es patético cómo las últimas dos titularidades de la Comisión de Cultura y Cinematografía que están a cargo del PAN han reducido esta partida que se había logrado con mucho esfuerzo. En 2013 se logró un montó de 3 mil 900 millones en proyectos etiquetados desde el Congreso; ahora se reducen a mil 200 mdp y se omite la expedición de una convocatoria”, cuestiona Villaseñor.

Además del recorte de este rubro que en los últimos años ha sido una fuente de recursos para financiar proyectos culturales en los estados y municipios, el especialista en legislación cultural critica la falta de transparencia en la asignación de los recursos este año. “Se asignaron de manera directa, sin convocatoria, y dentro de esa bolsa destaca una cosa: pareciera que el único proyecto importante en algunos estados sería el de la Orquesta Sinfónica Esperanza Azteca”.

Menos presupuesto a cine. Dos de las paraestatales asignadas al Ramo 48 que han resultado más afectadas por una disminución de su presupuesto son Estudios Churubusco Azteca S.A de C.V. y Educal S.A. de C.V. Ambos organismos operarán durante todo 2018 con menos de 10% de los recursos que ejercieron este año. También ambos atraviesan por una situación económica crítica.

Estudios Churubusco tuvo este año un presupuesto de 41 millones 900 mil pesos, pero en 2018 deberá operar con sólo 39 millones 380 mil pesos, a pesar de que el sismo afectó sus instalaciones que ahora tendrá que rehabilitar. Desde entonces, la empresa ha visto afectadas sus labores de producción de películas, cortometrajes, videos y spots publicitarios. Además, la institución arrastra obras pendientes desde el sexenio pasado.

La red de Librerías Educal afrontará el mismo recorte a su presupuesto. La paraestatal, que se precia de tener 32 puntos de venta de libros en todo el país, también trabajará con menos de 10% de su presupuesto actual. Este año opera con 35 millones 30 mil pesos; para 2018 deberá trabajar con 32 millones 930 mil pesos. La situación de Educal también es crítica, desde hace varios años la cadena de librerías trabaja con números rojos y acepta que no es buen negocio vender libros en México; a quienes critican su solvencia, les señala que su vocación central es acercar el libro a lugares donde, de no existir Educal, no llegarían a los lectores.

Otra de las incongruencia en el reparto de los recursos para el ejercicio 2018 se ve en la Compañía Operadora del Centro Cultural y Turístico de Tijuana S.A de C.V., que es un recinto cultural binacional que trabaja con población de México, Estados Unidos y de Centroamérica. De los 102 millones 790 mil pesos con los que opera el presente año, el siguiente sólo tendrá 99 millones 950 mil pesos. Esto representa una reducción de 7% para un recinto cuya gestión resulta importante en un momento en que las deportaciones de conciudadanos mexicanos es más intensa y en el que en esa ciudad fronteriza se ha incrementado el número de población expulsada de Estados Unidos.

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