Iluminación realzará belleza del Templo Mayor

El arqueólogo Eduardo Matos Moctezuma comentó que la tecnología no afectará los vestigios arqueológicos
También se inauguró un nuevo vestíbulo en el Templo Mayor. Los visitantes podrán ver algunos de los vestigios hallados recientemente en la zona arqueológica. Foto: Abida Ventura / EL UNIVERSAL
03/11/2017
13:25
Abida Ventura
Ciudad de México
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Los vestigios del teocalli del Templo Mayor lucirán próximamente una iluminación que resaltará al monumento arqueológico por las noches en pleno Centro Histórico de la Ciudad.

El anuncio de este proyecto de iluminación fue dado a conocer este medio día por el Jefe de Gobierno, Miguel Ángel Mancera, durante la inauguración del nuevo acceso al Museo y Zona Arqueológica del Templo Mayor.

Ahí, acompañado de la secretaria de Cultura federal, María Cristina García Cepeda, y del director del INAH, Diego Prieto, el funcionario señaló que el proyecto está en preparación y se presentará próximamente. "Ya se está trabajando. Ya me la puedo imaginar en una visita de noche cómo se verá de bello esta parte del Templo Mayor y de la Ciudad de México", expresó.

Al final de la inauguración del acceso y de la muestra "Revolución y estabilidad" que conmemora los 30 años del museo y 40 de las exploraciones arqueológicas, el arqueólogo Eduardo Matos Moctezuma comentó a la prensa que el proyecto planteado se hará con tecnología moderna, por lo que no se afectarán los vestigios arqueológicos. "Creo que será formidable porque se han tomando todas las medidas para que los monumentos luzcan pero que también no sean afectados. Se necesita un tipo especial de luz, determinada distancia para que no afecte para nada los monumentos", comentó el arqueólogo, fundador del Proyecto Templo Mayor. 

El investigador emérito del INAH recordó que ya hace 30 años el sitio arqueológico también fue iluminado, cuando los Reyes de España, Juan Carlos y Sofía, visitaron el país y recorrieron el sitio arqueológico por la noche. En aquel momento fue otro tipo de equipo, pero ahora se cuenta con tecnología moderna, dijo.

Destacó que está iluminación ofrecerá otras posibilidades para la visita al sitio. "Creo que será otra alternativa para que se puedan realizar visitas nocturnas al lugar y abrir así más el espacio para el conocimiento del antiguo templo y los edificios aledaños", comentó. 

El nuevo vestíbulo del Museo y Zona Arqueológica de Templo Mayor se abre al público después de unos siete años de trabajos y diversas modificaciones a este proyecto que originalmente se planteó como  parte de un museo dedicado a la Tlaltecuhtli, el monolito hallado en 2006 en la esquina de Argentina. Esta idea se detuvo en 2011 debido a los cuestionamientos que generó el edificio, el cual se asemejaba a un gran cubo de acero. En 2013, una vez replanteado el proyecto, en esa área se quiso instalar un elevador que conectaría el paso peatonal de la calle con el desnivel  donde se ubica el vestíbulo, pero también fue descartado.

Ahora, este espacio ubicado a seis metros de profundidad con techo de concreto sustituirá  la pequeña caseta que se ubicaba al final de la calle Seminario. Unas escalinatas que descienden desde la Plaza Gamio conducirán a los visitantes a esa área de 50 metros de largo por 20 de ancho, donde se ubicarán taquillas y otras áreas de servicio. Ahí, los visitantes podrán apreciar algunos de los vestigios hallados recientemente al pie del Templo Mayor por el equipo del Proyecto de Arqueología Urbana (PAU), liderado por el arqueólogo Raúl Barrera. Entre ellos, la mitad del Cuauhxicalco, una plataforma circular con cabezas de serpiente sobre la que se incineraban los restos de los gobernantes mexicas; vestigios de un encino de 500 años de antigüedad y un piso con 26 lápidas que narran el mito del nacimiento de Huitzilopochtli.  

Para conmemorar los 30 años de la apertura del museo y los 40 años de las excavaciones que se realizan en la zona, las autoridades abrieron al público la exposición "Templo Mayor. Revolución y estabilidad", que reúne los resultados de cuatro décadas de investigación.

En la muestra se exhibe más de un centenar de piezas, entre ellos cinco cráneos recuperados del Huei Tzompantli ubicado en un predio de la calle de Guatemala, un atavío hecho con objetos de concha que se presenta por primera vez, así como una gran cantidad de restos de flora y fauna recuperados de ofrendas en el sitio. 

La exposición abrió hoy al público y estará disponible hasta junio del próximo año.

nrv

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