Bombardeos turcos destruyen ruinas cristianas

En el lugar reconocido como Patrimonio Mundial se encuentra la tumba de san Marón
Foto de archivo de un miembro de las fuerzas del gobierno sirio frente a una mezquita en una calle de la ciudad de Jisreen, al sureste de Ghouta. Foto: Archivo AFP / Stringer
22/03/2018
12:04
EFE
Beirut
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Las autoridades sirias denunciaron hoy la destrucción por aviones turcos del sitio arqueológico de Barad, reconocido como Patrimonio Mundial por la Unesco y donde se encuentra la tumba de san Marón.

El director de la Dirección General de Antigüedades y Museos de Siria, Mahmud Hamud, explicó en un comunicado que el bombardeo turco destruyó varios monumentos de Barad, como el sepulcro de san Marón y la iglesia de Julianus, una de las más antiguas del mundo, construida hacia el siglo IV d.C.

Hamud agregó que también han sido dañados varios templos y monasterios de la época bizantina, así como una casa, unas termas y tumbas de los siglos II y III d.C.

El responsable de las antigüedades sirias recordó que la tumba de san Marón (se desconoce su fecha de nacimiento pero se sabe que murió en 410 d.C.), padre de la Iglesia Maronita (católica de rito oriental), fue descubierta en Barad en 2002 por una misión arqueológica francesa.

Barad es uno de los pueblos antiguos del norte de Siria, que se extienden entre las provincias septentrionales de Idleb y Alepo, incluidos en la lista del Patrimonio Mundial de la Unesco.

Hamud destacó que este ataque turco se produce después de la destrucción de varios lugares arqueológicos, como el templo de Ain Dara, Deir Mishmish y Al Nabi Huri por las fuerzas turcas en el enclave de Afrín.

Barad está a 15 kilómetros de la región de Afrín, controlada por el ejército turco y facciones rebeldes sirias pro-Ankara.

El Observatorio Sirio de Derechos Humanos informó ayer de que las fuerzas armadas turcas y sus aliados habían tomado el santuario de san Marón, en Barad, tras combates contra milicias progubernamentales sirias.

El domingo, las tropas turcas y los rebeldes sirios se hicieron con el dominio de la urbe de Afrín, en la región homónima, tras la retirada de la milicia kurdosiria Unidades de Protección del Pueblo (YPG).

El pasado 20 de enero, Turquía inició la ofensiva Rama de Olivo en el enclave de Afrín, que estaba dominado por las YPG, a las que el Gobierno turco considera terroristas por sus vínculos con la guerrilla kurda activa en su territorio, el Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK).

El presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, anunció el lunes que las fuerzas de su país continuarán la operación militar en otras partes del norte de Siria, e incluso en Irak, tras conquistar Afrín. 

nrv

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