Analizan problemas del Centro Histórico de la CDMX

A 30 años de ser declarado Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO, el corazón de México ofrece una gama cultural pero también enfrenta a obstáculos
FOTO: Alejandro Acosta/EL UNIVERSAL.
09/12/2017
12:33
Abida Ventura
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La limpieza, la seguridad, el ruido, el comercio informal, la falta de orden en las calles, la apropiación indebida de espacios, así como el abandono de plazas o inmueble en áreas de la periferia son algunos de los problemas que enfrenta el Centro Histórico de la Ciudad de México, coincidieron historiadores y especialistas que ayer por la noche se dieron cita en el Museo Interactivo de Economía para hablar sobre los alcances de su declaratoria como Patrimonio Mundial.

A 30 años de ser declarado Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO, el corazón de la Ciudad y del país se ha convertido en un espacio vibrante, que cuenta con una rica oferta cultural y que se ha convertido en un importante atractivo turístico, pero arrastra todavía diversos problemas que complican la vida cotidiana, el libre tránsito y disfrute de algunos espacios, señalaron especialistas reunidos en la mesa de discusión “Relevancia y trascendencia de la declaratoria del Centro Histórico como Patrimonio Mundial", convocada por la Autoridad del Centro Histórico.

En este marco también se presentó el libro  conmemorativo Retratos de lo público. Plazas parques y jardines. Centro Histórico de la Ciudad de México, publicado por la Autoridad del Centro Histórico y Fundación ICA.

Ahí, junto al titular de la Autoridad del Centro Histórico, Jesús González Schmal, Silvia Singer Sochet, directora del Museo Interactivo de Economía,  y la historiadora Guadalupe Lozada León compartieron su preocupación por algunos de estos temas que en muchos casos rebasan a las autoridades e instancias encargadas de la gestión del Centro Histórico. 

"Creo que hay un apropiación violenta del Centro Histórico con el hecho de que haya un gran número de personas en condición de calle, cada vez más grave; es un asunto que rebasa no solo a las autoridades sino a todos", sostuvo Singer Sochet. Y añadió que esto es uno de los problemas con los que el Museo que ella dirige tiene que lidiar todos los días, ya que desde hace un tiempo la esquina de Tacuba y Allende se ha convertido en un refugio para personas en condición de calle. Una situación que demerita el entorno de este recinto cultural, por lo que su personal tiene que realizar todas las mañanas acciones de limpieza "poco agradables", señaló.

El medio ambiente de esta Zona de Monumentos Históricos también se complica con los altos decibeles a los que llega el tráfico y las diversas fuentes de sonido que hay en las calles o espacios comerciales, planteó. 

Por su parte, la historiadora Guadalupe Lozada León señaló que los altos decibles de fuentes de sonido y el ruido son precisamente algunos factores que hacen de esta zona un lugar poco habitable. Opinó que una manera de concientizar a la ciudadanía sobre la preservación y cuidado del Centro es la educación y sensibilización, pero sobre todo que las autoridades pongan el ejemplo del buen manejo y gestión de esta área patrimonial. 

"¿Cómo podemos decirle a la gente, a los jóvenes, que valoren el Centro Histórico si se tropiezan o caen en una banqueta está mal arreglada?", planteó la historiadora.

Lozada León también habló de la importancia de rescatar los espacios y plazas que están fuera del primer cuadro del Centro Histórico, como la Plaza Alonso García Bravo, ubicada a un costado del ex convento de la Merced, y que ahora ocupan comerciantes. Estas áreas, señaló, también forman parte de la traza original del área que la UNESCO considera como Patrimonio Mundial. 

En su oportunidad, el titular de la Autoridad del Centro Histórico, Jesús González Schmal, admitió que algunos de esos problema rebasan a las instancias encargadas de la gestión urbana y patrimonial, insistió en que la instancia que él coordina ejerce una labor "moral" sobre las dependencias capitalinas, pero no tiene las atribuciones necesarias para obligarlas a atender los problemas de gestión urbana. El panorama, prometió, cambiará a partir de septiembre de 2018, con la entrada en vigor de la nueva Constitución de la Ciudad de México, ya que la Autoridad del Centro Histórico tendrá mayores atribuciones que le permitirán mejorar la atención de la zona. A partir de entonces, señaló, esta instancia manejará y ejecutará directamente servicios de limpieza, seguridad e iluminación. 

"Tiene que prevalecer el derecho del Centro Histórico, no es una colonia más de la Ciudad, es el casco urbano donde nace la Nación", dijo el funcionario.

En el evento también participaron José López Quintero, responsable del área de Conservación y Obras del Palacio de Bellas Artes, el arquitecto Rodrigo Rivero Borrell,  y Catherine Bloch, del Comité Mexicano de Memoria del Mundo de la UNESCO. 

sc

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