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Un documental de su otra pasión

Armando Navarro y Fabrizio Cossalter están en el proceso de filmación y preproducción del documental Salvador Elizondo. La trampa del taumaturgo. (ALEJANDRA LEYVA. EL UNIVERSAL)
16/01/2018
00:21
Yanet Aguilar Sosa
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Entrar al archivo de Salvador Elizondo en la búsqueda de materiales inéditos y textos sobre cine para conformar el libro Luchino Visconti y otros textos sobre cine le dio a Fabrizio Cossalter la oportunidad de adentrarse en el universo del autor del enigmático Farabeuf. Fue la semilla de un proyecto que está en proceso de filmación y preproducción: el documental Salvador Elizondo. La trampa del taumaturgo, que codirigen él y Armando Navarro.

“Al buscar en el archivo me di cuenta de la ya conocida riqueza del archivo de Elizondo, pero también de que había toda una serie de documentos textuales y visuales de los que en realidad se conocía muy poco, en particular algunos fragmentos de películas, el guión de lo que iba a ser la película Farabeuf y que se convirtió en el libro y fue ahí cuando se me ocurrió que era interesante llevar a cabo una tentativa de cine ensayo”, afirma Cossalter, editor del libro.

Filmaron e investigaron el archivo de manera pormenorizada para reconstruir el momento fundacional en el que Elizondo es todavía un cineasta al tiempo que se va convirtiendo en el gran escritor que sería a partir de que publica Farabeuf.

“Estos documentos pueden en parte explicar esa época tan decisiva de su vida que se coloca entre sus estudios en el IDECH de París, su regreso a México y la aventura de Nuevo Cine, sus experimentos cinematográficos y la elección fundacional de la literatura como medio expresivo favorito”, afirma Cossalter.

Navarro lo secunda; dice que, en gran medida, Farabeuf contiene todos los mecanismos cinemáticos, no sólo el montaje de Eiseinstein, el choque de imágenes, sino el origen mismo del trabajo como una especie de guión nunca filmado.

“Estamos tratando de explorar y sobre todo de ensayar qué pasa de una escritura a otra, qué pasa de la escritura del texto a la escritura de la imagen, por ahí va parte de nuestro trabajo. No estamos haciendo un documental de transmisión de información, sino de construcción de ciertos sentidos a lo mejor no explorados”, indica.

Cossalter recalca que no es un documental biográfico o dotado de intenciones didácticas, sino un esfuerzo a la limón, a cuatro manos, de generar un intento de cine ensayo, de ensayo fílmico. 

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