Muriel Barbery, a la conquista de México

La narradora francesa habla de La elegancia del erizo, la novela que le cambió la vida
La novela más exitosa de Muriel Barbery fue llevada al cine (JUAN BOITES. EL UNIVERSAL)
15/01/2018
00:22
Yanet Aguilar Sosa
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Muriel Barbery llegó a México precedida del éxito que suscitó en su país, Francia, su novela La elegancia del erizo. La historia de Renée y Paloma, dos mujeres solas que comparten la pasión por el arte, el amor y la literatura, la convirtió en la revelación literaria, la situó durante un año como la autora de uno de los libros más vendidos y le ha dado más de 4 millones de lectores en el mundo.

Antes de esa novela que en México ha publicado Seix Barral, Barbery (1967) era profesora de Filosofía en Bayeux y había escrito Rapsodia gourmet; sin embargo, esta historia que se ha traducido a más de 30 idiomas y tan sólo en Francia vendió más de un millón de ejemplares, le cambió la vida. “No soy experta en análisis de evolución contemporánea social y política, pero evidentemente el mundo ha cambiado mucho en estos últimos 12 años, lo interesante es que me di cuenta después de haber escrito el libro que en mi historia hablaba de este fenómeno de la soledad en el mundo contemporáneo, que además se está incrementando”, asegura la escritora.

En entrevista, afirma que escribir una novela es muy curioso, el escritor se debe aislar del mundo y entrar dentro de sí mismo y ese mecanismo de interioridad le abre las puertas del mundo. “Seguramente porque la escritura saca de nosotros un saber mucho más amplio del que pensábamos tener. Es la magia de la escritura, en la escritura lo que el espíritu no logra hacer solo, a través de la escritura se cristaliza”, señala la narradora.

El éxito fue tan grande, que al poco tiempo La elegancia del erizo fue llevada al cine por Mona Achache bajo el título El Erizo, con música de Gabriel Yared y guión de Achache y la propia Barbery.

Tras esta historia que la trajo a México, la narradora francesa escribió La vida de los elfos, cuyo punto de partida fue una cena con un amigo pintor español que la retó, le pidió un cuento y le dijo que si a él le gustaba el cuento, lo ilustraría con sus pinturas. “Yo no suelo escribir cuentos, no pensé que lo pudiera hacer, pero al final lo logré. Y este placer de escribir un cuento que nunca será publicado, fue el punto de partida de otra historia que está en La vida de los elfos, lo que tenía claramente en la cabeza era una niñita pianista italiana”, dice Barbery, la autora que ha seducido al mundo.

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