“Mi papel en la sociedad es unir Oriente y Occidente”

Ronny Someck es uno de los poetas más importantes de Israel; presentó en México su libro El paraíso del arroz
Ronny Someck ha escrito once libros de poesía; ofrece talleres, clases de literatura y trabaja con jóvenes en situaciones vulnerables. (GERMÁN ESPINOSA. EL UNIVERSAL)
23/12/2017
00:25
Yanet Aguilar Sosa
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Ronny Someck (Bagdad, Iraq, 1951) es uno de los más importantes poetas israelíes, también es artista visual y colabora con músicos porque asegura que la música le da alas a su poesía. Su meta es enlazar a Oriente con Occidente y a ello ha dedicado la vida y los once libros de poesía que ha escrito.

Estudió literatura hebrea y filosofía en la Universidad de Tel Aviv y dibujo en el Instituto Avni de Arte y Diseño. Enseña literatura, talleres de escritura y trabajó como asistente social de pandillas callejeras.

El poeta que en 2013 fue condecorado como Caballero de la Orden de las Artes y las Letras de Francia, acaba de publicar en español el poemario El Paraíso del Arroz (Leviatan) que se presentó en el Salón de la Poesía de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara. En entrevista habla de poesía, de las lenguas, de su quehacer político y de Israel, a donde llegó a los dos años.

¿Se concibe un poeta de la memoria?

Me interesa mucho porque nací en Bagdad, en Irak, y soy una de las pocas personas que ha nacido en un lugar y no puede regresar y visitarlo. Me trajeron a Israel cuando era muypequeño y todas ms memorias son memorias de segunda mano, cuentos que me han contado, fotos que me han enseñado y mi imaginario también, por eso siento que mi papel en la sociedad es construir los enlaces del Oriente al Occidente.

Yo enseñé a mi mamá hebreo y es un poco raro que un niño esté enseñando a su mamá la lengua materna, en los años 50 llegaron judíos a Israel de 70 orígenes diferentes, cada uno quería hablar en su idioma, mostrar su cultura, el objetivo de cada uno fue tener un papel en la orquesta. Aprendieron a ser maestros en su instrumento sin olvidar que estaban tocando en una orquesta, es una orquesta que está hecha con todos los idiomas del mundo y al final la música salió en hebreo.

¿Idealiza Bagdad que dejó siendo muy niño?

Tuve suerte, llegué a Israel siendo muy pequeño, mi mente o mi caja negra estaba vacía de memorias, porque por ejemplo mis tías que llegaron de Irak cuando eran adultas, vivían en Israel pero su mente estaban en Irak, ellas comían dátiles y siempre los estaban comparando con los dátiles de Irak. Nosotros que crecimos en Israel tenemos sobre nuestros hombros toda la historia del judaísmo y de los judíos, pero también hemos decidido hacer algo nuevo, algo propio. Hacer crecer un nuevo árbol sin olvidar las raíces.

¿Se ha impuesto unir Oriente y Occidente?

Tengo suerte de estar en un lugar que tiene el viento del occidente y del oriente, eso no me confunde, me eleva. En Israel yo trabajo con jóvenes de pocos recursos con historias familiares muy difíciles, también voy con los que están privados de la libertad y soy voluntario en un hospital de enfermos mentales, por otro lado doy clases a estudiantes prominentes en los colegios de Israel, conozco todos los componentes de este coctel que se llama la sociedad israelí. Creo que el poeta es como un barman que trabaja en el bar y sabe que una buena barra es la que tiene todas las diferentes bebidas.

¿La lengua es su patria?

Nosotros construimos de nuevo la Torre de Babilonia, revivimos el hebreo que era un idioma que había muerto. Durante dos mil años los judíos vivían en muchos lugares diferentes, habían leído libros en hebrero, sus oraciones eran en hebreo pero no tenían su día a día en hebreo. Si el Rey David, que era el rey de Jerusalén hace dos mil años, llega este fin de semana a Jerusalén, él va a entender un poco lo que la gente habla en la calle. Y el papel del poeta es ser el guía turístico del Rey David.

¿La poesía es instrumento para contar su historia y la de otros?

Cada poeta habla sobre su historia personal pero cada poeta también en su mente, en sus subconsciente habla de la historia en general, de la historia de otros poetas y de otros pueblos. El estado de Israel nació en 1948 pero no fue algo nuevo para los judíos, fue un pedacito del tren que se llama judaísmo, el estado de Israel es sólo un carro de ese tren.

¿La poesía es central para unir lenguas y diferentes culturas?

Espero que sí, Israel es un lugar en el que se habla en muchos idiomas, uno de los enlaces más importantes es el enlace del idioma, tenemos el penthouse que es el bíblico y tenemos la planta baja que es el slang, y yo trato con mi ascensor viajar entre los pisos.

Pero seguimos sin entendernos

Creo que tenemos que salir de nuestro propio cuarto y entender que el mundo es un supermercado enorme que tiene todas las cosas que necesitamos, y tenemos que hacer un desmadre en los anaqueles donde están los productos.

¿Tiene compromiso político?

Si pensamos en el poeta como un pianista, entonces el poeta de Israel no tiene sólo el privilegio de tocar en Bellas Artes, a veces tengo que sacar mi piano y ponerlo en una glorieta y poner una pancarta que dice: “No me asesinen, soy sólo el pianista”. Este es el papel del poeta en Israel, no sólo puede escribir sobre el cielo, las mariposas y las flores, porque sus poemas pueden aparecer en un libro de poesía pero también en la pancarta de una manifestación en la calle. Poesía no es sólo algo espiritual, es una fuerza, es como un guante de box, tiene una gamuza suave dentro pero afuera tiene una piel muy dura que puede chocar tu cara.

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