En esta esquina... El Santo. Y en la otra... Pelayo

Crimen y castigo
Alejandro Pelayo, director de la Cineteca Nacional (ARCHIVO. EL UNIVERSAL)
06/11/2017
00:23
Periodistas Cultura
-A +A

En esta esquina... El Santo. Y en la otra... Pelayo

Esta semana, el director de la Cineteca Nacional, Alejandro Pelayo, se subió al ring en las redes sociales. En una entrevista para una publicación web, el funcionario declaró que las películas de El Santo son de mala calidad, tan malas y kitsch que pues, según él, ese tipo de cine y personajes populares de plano no tienen cabida en el recinto que dirige. Sus palabras prendieron la mecha. En redes sociales, publicaciones y en el medio cinematográfico se generó una ola de comentarios, tanto de los que defienden las películas del Enmascarado de Plata como de los que coinciden en que técnicamente no son buenas. La cosa se puso tan color de hormiga que la Cineteca Nacional tuvo que salir a decir que todos los comentarios de su director habían sido a título personal y que de ninguna manera reflejaba “las políticas de programación del recinto de Xoco”, que ahí no se toman decisiones unilaterales, que para eso hay un equipo de Programación que, dijeron, en ningún momento recibió alguna propuesta oficial para exhibir la filmografía de El Santo. Es verdad que el cine de El Santo no es lo más sublime de la cinematografía mexicana, pero ¿no tendrían que ser precisamente ese equipo de expertos en cine nacional los que deberían reflexionar sobre por qué se ha convertido en una referencia de la cultura popular mexicana? ¿No les pareció pertinente hacer alguna actividad al respecto? ¿De plano tan exquisitos? Ok, quizá no es para hacer un gran homenaje nacional pero sí alguna actividad académica. Al final, después de unos cuantos rounds, parece que Pelayo tendrá que apechugar, pues ya cineastas y promotores del cine popular dijeron que el funcionario abrió el recinto para sumarse a las reflexiones sobre el cine de El Santo.

 

Manzanero quiere concierto en Chichén Itzá aunque se afecte el patrimonio

El concierto para la celebrar la trayectoria de Armando Manzanero en la zona arqueológica de Chichén Itzá ha desatado fuertes críticas en los últimos meses. En julio pasado, investigadores, académicos y trabajadores del INAH e INBA enviaron una carta al presidente Enrique Peña Nieto; al secretario de Educación Público, Aurelio Nuño; a la secretaria de Cultura, María Cristina García Cepeda; y al director del INAH, Diego Prieto, para exigirles que no aprobaran el espectáculo; incluso se armó también una petición en Change.org. El compositor criticó a los detractores, los llamó malinchistas porque sí le dieron permiso a otros cantantes extranjeros para estar ahí, como Plácido Domingo, y hasta terminó diciendo que si de plano no se hacía, a él le “valía madres”. Total, que a los pocos días, el autor de “Somos novios”organizó una conferencia de prensa para anunciar la fecha: 3 de febrero de 2018, y que lo acompañarán artistas como Lila Downs, Tania Libertad y Natalia Lafourcade. Sin embargo, la Secretaría de Cultura y las Artes en Yucatán salió a decir que no, que no había permiso. El evento se sigue promocionado, pero los boletos todavía no se ponen a la venta. Por si sí o por si no, los opositores siguen pidiendo en redes sociales que no se lleve a cabo. ¿Quién ganará?

 

Vienen más conciertos que podrían dañar Catedral

El jefe de Gobierno, Miguel Ángel Mancera, anunció que en los próximos días se llevarán a cabo una serie de conciertos gratuitos en el Zócalo capitalino. El primero será el 10 de noviembre, en el marco de la Semana de las Juventudes, se presentará el grupo Caifanes. Al día siguiente, el 11, cantarán diversos grupos como El Tri, La gusana ciega, Chetes, entre otros; el domingo estarán Illya Kuryaki and The Valderramas, la Banda Bastön, la Santa Cecilia y varios más. Pero los “platos fuertes” del mes son Timbiriche, el 20 de noviembre, y Ricky Martin el 25. En total, cinco conciertos en 15 días. ¿A quién se le olvidó que la Catedral sufrió daños por el sismo del 19 de septiembre?, ¿dónde quedaron las recomendaciones del INAH?, ¿quién decidió hacer caso omiso a las medidas preventivas como evitar vibraciones y fuentes sonoras muy altas en decibeles, y los movimientos que provocan las aglomeraciones que ocurren en los conciertos?

 

Mantente al día con el boletín de El Universal

 

COMENTARIOS