París redescubre los misterios del "Guernica"

La muestra en el Museo Picasso de París repasa los orígenes del lienzo y su eco 80 años después
París redescubre los misterios del "Guernica"
Una exposición revisa los orígenes de "Guernica", de Picasso. Foto: AP/Christophe Ena
23/03/2018
14:45
EFE
-A +A

Reconocida como una de las mayores obras del siglo XX, el "Guernica" de Pablo Picasso es mucho más que el retrato misterioso de una cruenta escena de la Guerra Civil española, como muestra la exposición que consagra el Museo Picasso de París a los orígenes del lienzo y su eco 80 años después.

"Picasso era muy conocido cuando pintó el 'Guernica', pero a partir de ese momento se convirtió en 'El Artista' y la obra se alzó como un icono republicano y un símbolo por la paz", explica a Efe la conservadora del Museo Picasso de Barcelona, Marlén Gual, colaboradora en la muestra de París, presentada hoy a la prensa.

El pintor recibió al inicio de la Guerra Civil el encargo del Gobierno de la República española de crear una obra para el pabellón español de la Exposición Internacional de París de 1937: el arte debía ser un arma simbólica por la defensa de la libertad.

Los bocetos iniciales, que realizó antes del bombardeo de los aviones alemanes sobre la ciudad vasca de Guernica, muestran las primeras ideas del malagueño, que pensó en reflejar una familia o en una obra más comprometida, como un puño levantado en señal de resistencia.

Tras el 26 de abril de 1937, los cientos de civiles muertos que dejó el primer bombardeo civil en masa de la historia, ensayo de Hitler previo a la Segunda Guerra Mundial, convencieron a Picasso de cuál debía ser su denuncia.

Apenas tardó un mes en terminar la imponente obra, de 3.49 metros de alto por 7.77 de largo.

El mismo artista se negó a dar explicaciones sobre un cuadro que, pese a su efecto inmediato en el espectador, resultaba misterioso, sensación a la que él contribuyó dejando abierta la interpretación sobre la representación del toro o el caballo, frecuentes ya en el imaginario de su obra.

En 1934, su última visita a España dio lugar a una serie de grabados sobre los "Desastres de la Guerra" (1810-1815) de Francisco Goya, al tiempo que insistía en las figuras del toro, el Minotauro y composiciones nocturnas influidas por el surrealismo, que hacen que el "Guernica" sea una síntesis de su propio trabajo.

"Se pueden ligar perfectamente 'Los fusilamientos del 3 de mayo', de Goya, un símbolo de la resistencia española ante el invasor francés, y el 'Guernica' de Picasso", arguyó Gual sobre el reflejo que el arte ha dejado de dos momentos claves para España en el siglo XIX y XX.

La mujer que llora en una esquina del cuadro se transformó en un recurso en la obra del pintor, que se inspiró en su entonces pareja Dora Maar para retratar esta figura como símbolo del temor a los peligros que acechaban Europa.

La exposición, abierta al público del 27 de marzo al 29 de julio, sigue de cerca la creación del lienzo, captada por la cámara de Maar, así como una serie de carteles de los fondos de las Brigadas Internacionales, que los Archivos Nacionales de Francia han ofrecido expresamente para la ocasión.

París ha decidido centrarse en el contexto político del cuadro, un aspecto que quedó al margen del homenaje que le dedicó el Museo Reina Sofía de Madrid en 2017, en el marco del 80 aniversario, así como en la escuela que creó la obra a ambos lados de Atlántico.

Algunas de las interpretaciones del "Guernica" se presentan en la exposición de París, que, aunque no cuenta con la obra original -por razones de conservación no puede moverse de Madrid-, ofrece una reproducción prácticamente a escala de la misma.

Exiliada en una sala del Museo de Arte Moderno de Nueva York (MoMA) durante 44 años por la decisión de Picasso de mantenerla alejada de la España de Franco, el "Guernica" fue una fuente de inspiración para la generación del expresionismo abstracto, alejada ya del contexto político de su creación.

La voluntad del régimen de recuperarla en los años 60 se encontró con el rechazo frontal de Picasso, que condicionó su regreso al total restablecimiento de las libertades individuales en España.

El "Guernica" volvió a España en 1981 y se instaló primero en el Casón del Buen Retiro, perteneciente al Museo del Prado, para en 1992 ser trasladado al Reina Sofía de Madrid, donde sirve de testimonio del talento de Picasso y los horrores del fratricidio.

nrv

Mantente al día con el boletín de El Universal

 

COMENTARIOS