Arróniz, la galería damnificada renace

Luego de que por el terremoto debió dejar su espacio, este recinto abrirá en febrero, en la calle de Tabasco, su nueva sede
Gustavo Arróniz en la que será la nueva sede de su galería, en la calle de Tabasco 198. (FOTOS: CRISTOPHER ROGEL BLANQUET. EL UNIVERSAL)
29/12/2017
03:50
Sonia Sierra
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El galerista Gustavo Arróniz recuerda el camino que entre las colonias Condesa y Roma recorrió el 19 de septiembre. Después de vivir el terremoto en su departamento junto a su esposa embarazada, se fue a la Roma Norte, donde estaba su galería. El trayecto le ofreció un panorama desolador: fachadas dañadas y, luego, el edificio caído en la calle Ámsterdam y, más adelante, el de Álvaro Obregón.

Al llegar a la Plaza Río de Janeiro, donde hace 11 años abrió con su madre, Leticia, la galería Arróniz, una primera mirada lo tranquilizó: el edificio con el número 53 seguía en pie, y las tres personas que trabajan estaban bien; sin embargo, horas más tarde comprendieron que no podrían continuar su proyecto en ese lugar.

Arróniz, que hace más de una década abrió sus puertas con el fin de representar a jóvenes artistas, entonces recién egresados de La Esmeralda y que hoy tiene un grupo de alrededor de 20 artistas de otras escuelas y ciudades mexicanas, y de otros países de América Latina, fue la galería más afectada, la única de la ciudad que debió dejar su sede.

Después de que no han tenido espacio de trabajo durante más de tres meses, la galería inaugurará en febrero una nueva sede, ahí mismo, en la Roma, en Tabasco 198.

Ganadora este 2017 en la categoría Galerías del Premio Ciudad de México, que reconoce iniciativas valiosas para la capital (competían con Kurimanzutto y Arredondo Arozarena), Arróniz continuará con su trabajo de representar a artistas contemporáneos, de nuevas generaciones, con propuestas que contemplan las diversas expresiones del arte actual.

Su anterior sede, en la planta baja del edificio, tiene varias grietas; el exterior del inmueble también. Aunque se sabe que no tiene daños estructurales, tendrán que hacerse trabajos para reforzar el inmueble. “Varios ingenieros concluyeron que el daño no es fatal, pero que se tiene que hacer un arreglo, un reforzamiento, no sé exactamente qué”, cuenta Arróniz.

El galerista recuerda que desde el temblor del 7 de septiembre había notado que se había movido bastante el edificio y que había ciertas grietas que le llamaban la atención; entonces, tras una revisión, un ingeniero determinó que estaba bien. “El plan era seguir, porque en este enero nos íbamos a mudar a un espacio nuevo, el plan era cambiar un espacio por el otro. Sin embargo, a raíz del sismo nos tuvimos que salir de un día para otro. En la zona, alrededor de 10 cuadras, es el único edificio que quedó así de delicado, aunque se va a rescatar”.

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Foto: Así luce la fachada de la nueva galería, también en la Roma.
 

Algunas obras que estaban en la galería, montadas ya para las dos exposiciones que iban a abrir en el marco del Gallery Weekend, se dañaron; todas las que estaban allí almacenadas, junto con las que tenían en otra bodega, tuvieron que trasladarse.

“El espacio de trabajo lo perdimos de un día para otro. Somos la única galería que tuvo que desalojar su espacio; algunos tuvieron que arreglar paredes, pero nada tan largo en tiempo como para nosotros. Rentábamos una bodega en la Roma Sur que también se vio afectada, ahí fue peor. Galerías como Marso, Machete, Proyectos Monclova, Estudio Panic nos ayudaron, nos prestaron desde mano para cargar y desalojar, hasta espacios de almacenaje. Artistas de la galería ayudaron mucho, y poco a poco solucionamos ese primer tema. Amigos de la galería Machete, Domitila Bedel, nos ofrecieron un espacio que era de un restaurante, en Puebla 109, donde hicimos una exposición que se llamó Temporal. Referencias al espacio. Ahora vamos a poder relocalizarnos, pero con la gran dificultad de los gastos con el banco que implica”.

Unas semanas después del sismo, varios galeristas se reunieron para hablar de sus experiencias. Algo cambió en el gremio, sostiene Arróniz: “Recibí muchas llamadas de apoyo, Ethra, OMR, Hilario Galguera, Patricia Conde, hicimos un pop-up shop en el garage de la galería Pablo Goebel, con una exposición de Agustín González... En el momento en que la gente se fue enterando recibimos oferta de ayuda de prácticamente todos, fue muy conmovedor descubrir lo que representamos para el gremio, el valor que tenemos como espacio cultural. Eso nos impulsó a seguir adelante y ahora, aunque tengamos que trabajar para alguien más, vamos a seguir abiertos en este nuevo espacio”.

En febrero, en el nuevo espacio abrirán con las exposiciones que tenían preparadas, una es de Moris y otra de la canadiense Roula Partheniou. “Por respeto a los artistas, a todo el trabajo que hicieron, lo más adecuado era programar estas exposiciones de nuevo”, destaca el galerista.

Otro de los ajustes de Arróniz en 2018 será el de su participación en Zona Maco: “Por el mismo problema económico nos tuvimos que bajar de la sección principal y vamos a estar solamente en Solo Projects, con Omar Rodríguez-Graham. Lo que podamos conseguir de fondos es para terminar el espacio nuevo y cubrir la deuda”.

Gustavo cree que toda esta historia marcó un cambio en el mundo de las galerías: “Nos unió; éramos un gremio muy dividido, lleno de envidias y miedos, más que envidias.

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Foto: Trabajadores acondicionan la nueva sede que abrirá en febrero próximo.

Hubo un cambio de pensamiento, entendimos que juntos podemos ser más fuertes, que compartiendo ayudamos más. Dentro de todo lo malo, ha sido una cosa buenísima para nosotros, que estamos en el lado que se sataniza al tratar de comercializar el arte. Una de las iniciativas más importantes fue la subasta en octubre en el Museo Jumex; es la subasta en la que se ha recaudado más en la historia del país y todo lo que se recaudó fue para los afectados por los terremotos. Fue muy importante lo que ahí pasó”.

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