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Hallan importantes piezas olmecas en el Palacio Rojo

Se trata de un disco de 61 centímetros de diámetro con un grabado de dos huellas de pata de ave y una escultura de un felino de unos 300 kilos, ambas encontradas en Veracruz

La cabeza colosal 10 fue descubierta en 1994 por el Proyecto Arqueológico San Lorenzo Tenochtitlán y actualmente se encuentra albergada en el Museo Comunitario de Tenochtitlán, Veracruz. Cortesía Ann Cyphers

La cabeza colosal 5 muestra el motivo de dos patas de ave en el tocado, el cual pudiera significar el nombre del gobernante quien fue retratado en el monolito. Cortesía Ann Cyphers

Disco hecho de roca basáltica con el grabado de dos huellas de pata de ave. Cortesía Ann Cyphers

Vista del felino que muestra su postura con las patas delanteras cruzadas. Cortesía Ann Cyphers

El proceso de excavación de la escultura del felino, en el cual se utilizan herramientas hechas de madera para no dañarla. Cortesía Ann Cyphers

La limpieza del piso hecho de cantos rodados reveló la presencia de un mosaico conformado por cantos de color gris y negruzco. Cortesía Ann Cyphers

Vista de la excavación del Palacio Rojo en la temporada de campo de 2012. Cortesía Ann Cyphers

Hallan importantes piezas olmecas en el Palacio Rojo

HALLAZGO. Importantes piezas olmecas en el Palacio Rojo . (Foto: ARCHIVO EL UNIVERSAL )

Sábado 08 de junio de 2013 Abida Ventura | El Universal
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abida.ventura@eluniversal.com.mx

Casi 24 años han pasado desde que la arqueóloga Ann Cyphers emprendió el Proyecto Arqueológico San Lorenzo Tenochtitlán y hoy ese sitio, considerado como la primera capital olmeca, ubicado en el municipio de Texistepec, a 60 kilómetros del puerto de Coatzacoalcos, Veracruz, continúa dando sorpresas.

Durante las últimas temporadas de campo, el equipo de la especialista logró rescatar dos singulares piezas con una antigüedad de 3 mil años. Se trata de un disco de 61 centímetros de diámetro con un grabado de dos huellas de pata de ave y una escultura de un felino de unos 300 kilos. Ambas piezas fueron halladas en el gran conjunto arquitectónico conocido como el Palacio Rojo, que fue residencia de jerarcas de esa ciudad olmeca y donde se han realizado exploraciones arqueológicas desde 1992.

El disco, explicó en entrevista la arqueóloga Ann Cyphers, fue enterrado durante la inauguración de la construcción del Palacio Rojo y presenta el motivo grabado de dos huellas de pata de ave, el cual es similar al del tocado de la cabeza colosal número 5, que está actualmente en el Museo de Antropología de Xalapa. Por ello, es posible que el gobernante que se retrató en dicha cabeza podría ser el que inició la construcción de este espacio, probablemente el primer palacio en Mesoamérica.

“Sería como poner la primera piedra pero una piedra que contiene una insignia que podría ser el nombre del gobernante que dio inicio a la construcción del palacio”, dijo la investigadora del Instituto de Investigaciones Antropológicas de la UNAM.

El Palacio Rojo de San Lorenzo fue ocupado de 1200 a 1000 a.C. y era uno de los espacios más importantes de la ciudad. Cyphers dice que el conjunto en total cubre un área de más de 2 mil metros cuadrados, de los cuales apenas se han investigado 400.

Fue durante la exploración de una de las áreas de este espacio cuando se encontró la porción delantera de la escultura del felino, que presenta las fauces abiertas y las patas cruzadas. De acuerdo con la investigadora, se trata de la novena escultura de felino que se ha encontrado en San Lorenzo Tenochtitlán, sitio que ha producido el mayor número de representaciones sobre este animal, que fue patrón de gobernantes, de linajes, de guerreros y de jugadores de pelota y fungía como mediador entre lo divino y lo humano.

Ann Cyphers explica que el estado fragmentado en que halló la escultura del felino hace referencia a las prácticas de los olmecas de decapitar o mutilar las esculturas para después reciclarlas. “Dentro y alrededor del Palacio Rojo guardaban esculturas mutiladas y hay un área que hemos identificado en donde estaban reciclando y haciendo nuevas esculturas a partir de las destruidas”, explica.

Tanto el jaguar como el disco ya se encuentran expuestos en el Museo Comunitario de Tenochtitlán, que desde 1995 exhibe numerosos monolitos hallados en el sitio y que corresponden a piezas que los olmecas tallaron en piedras de basalto, las cuales traían desde la región de los Tuxtlas.

El proyecto, que desde hace dos años cuenta con el apoyo de Petróleos Mexicanos, a través del Fondo para la Comunicación y la Educación Ambiental, A.C, actualmente está dedicado a explorar la estructura del Palacio Rojo, del que se han descubierto diversos elementos arquitectónicos, como muros, columnas, pisos y un drenaje.

Durante las excavaciones en 2012 se exploró la porción interior más sagrada del conjunto, en donde el piso se elaboró con el mineral ferroso conocido como la hematita roja.

En 2013 se trabajó en un gran cuarto con un piso de cantos rodados en el cual se presenta una franja de mosaico hecho de cantos rodados de color negro y gris.

“Los olmecas tomaron los cantos de río y seleccionaron las que se ven grisáceas, también unos oscuros, y formaron diseños de rectángulos negros dentro del piso”, comenta la arqueóloga Cyphers, quien asegura que es la primera vez que se encuentra ese tipo de detalles de lujo constructivo en el palacio.



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