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La comunidad del CADAC gana una batalla

El Centro de Arte Dramático consiguió que el INDAABIN prometa renovar el comodato. Ahora esperan los detalles del acuerdo que permitirá que el espacio continúe funcionando.
La comunidad del CADAC gana una batalla

LA VIDA ES TEATRO. Durante 37 años en el “Espacio C Héctor Azar”, los alumnos se han acercado al teatro universal, en el que cabe desde Molière hasta Víctor Hugo Rascón Banda . (Foto: YADÍN XOLALPA EL UNIVERSAL )

Jueves 31 de mayo de 2012 Alida Piñón | El Universal
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ana.pinon@eluniversal.com.mx

María siente que su vida empezó el día en que entró al Centro de Arte Dramático A. C. (CADAC), el único lugar al que “en verdad” pertenece, y aunque cree que no es “buena” expresando sentimientos, cuando se enteró que estaba en riesgo de cerrar el proyecto que desde 1975 difunde el arte y la cultura a través del teatro, sintió el impulso de poner en papel su sentir: “Es mucho más que una simple escuelita de teatro: es una institución que ha estado ahí suficiente tiempo para haber absorbido las palabras de cada guión, las frases de cada libro, las opiniones de cada individuo, y por eso y muchas otras razones no puede desaparecer”.

Las líneas de María, de 13 años de edad, son sólo algunas de las que han tapizado las paredes del centro ubicado en una antigua casona en pleno centro de Coyoacán; todas expresan gratitud por lo aprendido y preocupación por lo que parecía ser su inminente extinción.

El fin de semana, Rabindranath Espinosa, director general del CADAC, informó que el Instituto de Administración y Avalúos de Bienes Nacionales (INDAABIN) les avisó que el 27 de marzo había finalizado el contrato de comodato -término que lo exenta de pagar renta, pero lo obliga a mantener el edificio en buenas condiciones-, porque consideraron que tenía fines de lucro al percibir una retribución económica por las clases que impartían, hecho que violaba los requisitos que exige la Ley General de Bienes Nacionales que entró en vigor en 2004. De esta forma, el próximo 1 de junio debían devolver el inmueble al gobierno federal.

Los miembros del CADAC, entre ellos Carlos Azar, hijo del maestro Héctor Azar -quien fundara el centro con la intención de acercar el teatro a un mayor número de personas, especialmente niños y jóvenes- se movilizaron para informar del hecho a través de las redes sociales. La comunidad teatral, maestros, alumnos, egresados y público atendieron el llamado, no sólo mandaron correos electrónicos con testimonios sobre el significado del lugar en la cultura nacional, sino también reprodujeron sus preocupaciones en Internet.

En tanto, el CADAC interpuso un recurso a través de un despacho de abogados y presentaron documentos para establecer que sí había un pago, pero que se reinvertía para continuar con los trabajos y para preservar dicho inmueble.

Finalmente, ayer Espinosa y Azar tuvieron un encuentro con José Luis López, presidente de INDAABIN, y con Avelino Bravo, director general del Patrimonio Inmobiliario Federal de ese instituto. El resultado del diálogo, dijo a EL UNIVERSAL, Hiram Álvarez Escudero, coordinador de asesores de la dependencia, fue renovar el contrato de comodato, aunque los detalles del mismo serán dados a conocer en los siguientes días.

Álvarez sostuvo que la renovación obedece al interés del “gobierno federal de conservar esos espacios (culturales)”, que no cambiaron de “decisión” sino que el CADAC presentó documentación que acredita su función social. “Demostraron lo que tenía que demostrar y ahora estamos en la etapa de resolver el comodato respectivo”, aseguró.

Espinosa es cauteloso ante la noticia. “El diálogo fue muy positivo, estamos muy contentos, pero vamos a esperar a terminar con los trámites administrativos para informar de manera oficial cuál fue la decisión".

Espacio de magia

Karen Martínez estudiaba química, un mundo “cuadrado” que le fascinaba pero en el que no había cabida para nada más. Entonces “escapó” hasta llegar al CADAC. “Descubrí otro mundo en el que la ciencia y el arte están conectados, descubrí mi pasión por el arte y por el servicio a la comunidad, me volvió un ser más consciente con mi país y con los que me rodean. Lo fascinante de este lugar es que nunca dejas de aprender”.



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