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Sigue sin "ver" la luz el Gran Telescopio Milimétrico en Puebla

Termina la etapa de pruebas del radiotelescopio; científicos del INAOE esperan que Felipe Calderón atestigue el arranque
Sigue sin

RECURSOS. Para continuar funcionando el resto del año, el aparato requerirá recursos adicionales que confían obtener del Conacyt. (Foto: Archivo EL UNIVERSAL )

Lunes 24 de enero de 2011 Guillermo Cárdenas Guzmán | El Universal
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guicardenas@hotmail.com

El Gran Telescopio Milimétrico (GTM), erigido en la cima del volcán Sierra Negra en el estado de Puebla, a 4 mil 580 metros de altitud, será el más grande y poderoso del mundo en su tipo gracias a su extensa superficie colectora de 2 mil metros cuadrados. Pero 16 años después de ser concebido y finalizada su etapa constructiva desde 2006, el aparato todavía no aporta su primera “luz científica”.

Fruto del esfuerzo conjunto del Instituto Nacional de Astrofísica, Óptica y Electrónica (INAOE, centro perteneciente al Conacyt) en México y la Universidad de Massachusetts en Amherst, EU -entidades que aportaron conjuntamente 120 millones de dólares para su construcción- el instrumento ha tenido una historia polémica, no exenta de críticas, problemas presupuestales y demoras en las fechas previstas para ponerlo en marcha.

En el sexenio del ex presidente Vicente Fox, quien lo inauguró oficialmente cuando aún no funcionaba, en noviembre de 2006, la enorme parábola, que podrá captar luz invisible en el espectro de las ondas de radio milimétricas (El Universal, 24/05/ 2010) fue considerada como el proyecto científico más relevante. Entonces, los investigadores a cargo de su planeación, construcción y manejo estimaron que estaría operando hacia mediados de 2007.

Sin embargo, esa expectativa no pudo cumplirse. Tampoco fue posible hacerlo hacia finales de 2010, tal como lo manifestaron los expertos del INAOE en mayo del año pasado, durante un encuentro con periodistas en las instalaciones de la institución, en Tonantzintla. Ahora, Alfonso Serrano Pérez-Grovas, director del GTM, aseguró que éste ya trabaja al cien por ciento y sólo espera que el titular del Ejecutivo federal, Felipe Calderón Hinojosa, acuda a Puebla, pues él quiere ser testigo de la primera “luz científica”.

“No es una nueva inauguración. Lo que hicimos en 2006 fue celebrar el fin de la construcción. Ahora terminamos la etapa de verificación y pruebas e inmediatamente iniciaremos la de operación científica”, comentó vía telefónica Serrano Pérez-Grovas. Aclaró que ya están haciendo observaciones con el GTM todos los días; “lo que no está definido es una ceremonia” (oficial con Felipe Calderón como invitado).

Aún a la espera

“El Presidente nos ha pedido que esperemos a una fecha en la que él pueda (disponer espacio en su agenda) para hacer esta ceremonia; pero independientemente de eso ya estamos trabajando”, dijo el astrónomo. En la página web del GTM se lee que, tras aplicar pruebas de ingeniería, “los sistemas mecánicos y eléctricos de movimiento de la antena funcionan adecuadamente”. Mas sólo cuenta con los paneles que forman la superficie interior de 30 metros de diámetro. Faltan aún dos anillos exteriores, que una vez instalados aumentarán la dimensión del espejo primario hasta 50 metros.

“Un comité científico del más alto nivel en el Conacyt nos pidió que no hicieramos más que una superficie de 30 metros y que cuando ésta ya funcionara, entonces (completar) el resto. Ahora no tenemos dinero para hacerlo, pero estamos iniciando la operación científica tal y como nos lo pidió el comité”, explicó el doctor Serrano, quien negó que haya habido un retraso para poner a punto el instrumento. “Todavía tomará tiempo para que la superficie de trabajo quede lista como la habían planificado originalmente”, reconoció por su parte el doctor José Franco López.

“Este tipo de proyectos siempre se demoran más de lo que uno prevé”, consideró el ex director del Instituto de Astronomía (IA) de la UNAM y vicepresidente de la Academia Mexicana de Ciencias, quien argumentó que los impulsores del GTM no tenían experiencia previa al desarrollar un aparato de tal complejidad, único en el país. “Estaba muy por arriba de las competencias existentes en el momento en que se inició y ahora están trabajando a marchas forzadas para sacarlo a flote. Estoy seguro de que va a salir bien”.

Para la operación del GTM se requieren unos 8 millones de dólares anuales, según cálculos del propio Serrano. El Congreso de la Unión ya les asignó 25 millones de pesos (poco más de 2 millones de dólares) correspondientes al periodo de enero a marzo de 2011. Para continuar funcionando el resto del año, el aparato requerirá recursos adicionales que confían obtener del Conacyt, pues su titular, Juan Carlos Romero Hicks, les ha expresado su voluntad de dar este apoyo, adelantó el científico. “Un proyecto de esta naturaleza siempre se puede hacer mejor, tiene cuestiones de diseño que podrían haber sido mejores, pero eso no significa que la obra deba detenerse”, expresó el diseñador y especialista en instrumentación astronómica Alejandro Farah Simón, del IA, quien participó como asesor técnico en la revisión de cuentas que realizó la Auditoría Superior de la Federación al GTM en 2009.

Serrano Pérez-Grovas admitió que de no recibir más recursos, el GTM podría convertirse en “elefante blanco”, como pasaría con cualquier instalación que no tenga dinero para operar. Resaltó que pese al escaso número de astrónomos profesionales en México (menos de 200, de los cuales 30 hacen radioastronomía) el proyecto tiene sentido. “Si revisas las estadísticas del Conacyt, verás que la ciencia que tiene mayor impacto con relación al resto del mundo es la astronomía, mucho más que ninguna otra en México”.

Recordó que el telescopio espacial Hubble tardó 7 años en dar resultados y que de los 30 mil millones de dólares asignados para la ciencia en México en 2010, sólo 10 millones se destinaron al GTM. “La vacuna contra el Sida o la genómica no se dan en los tiempos que quisiera la prensa o la población, sino en los tiempos propios de la investigación. Esto es un gran logro del país y los mexicanos deberíamos estar muy orgullosos de tener por fin y por primera vez en la historia un instrumento que es competitivo a nivel internacional”.

 



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