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MADRID.- El escritor Juan Villoro recordó ayer que en los últimos tres años 17 mil personas han perdido la vida en México como consecuencia de la lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado, pero lamentó que los periodistas estamos tan obsesionados con delatar el ilícito “que no estamos honrando las vidas que se han perdido”. En un debate organizado por la Fundación Lydia Cacho en el Círculo de Bellas Artes bajo el título “La prensa ¿única arma contra la impunidad?”, Villoro subrayó la necesidad de tomar como ejemplo el periodismo español que tras los atentados terroristas del 11 de marzo en el que murieron 191 personas, “la prensa nos reconstruyó las vidas perdidas de decenas de personas”.
El escritor se encuentra en Madrid donde ayer recibió el XVII Premio Iberoamericano de Periodismo Rey de España por su trabajo “La alfombra roja. El imperio del narcoterrorismo”, publicado en El Periódico de Cataluña el 1 de febrero de 2009. Un galardón que está dotado con más de 12 mil dólares (9 mil euros), de los que ayer anunció que donará la mitad al albergue que Lydia Cacho creó en Cancún para mujeres y niños víctimas de abusos. Definió a la activista social como “una periodista extraordinariamente valiente”. También dijo que “muchos periodistas nos limitamos a contar la realidad, pero ella ha dado un paso adelante con un trabajo notable de aliviar las carencias de mucha gente en ese albergue que ha creado”.
Villoro recordó que en la puerta del albergue hay una imagen de un gusano que se convierte en mariposa. “Esta imagen tan sencilla es lo que tenemos que hacer los periodistas, no sólo encontrar el gusano, no sólo encontrar el problema, sino la transfiguración en una cuestión que pueda trascender el horror y construir una esperanza”.
En este sentido Villoro se refirió al narcotráfico y denunció cómo los niños están expuestos a noticias de decapitaciones y cómo las primeras planas de los periódicos presentan horrores sin límite. “No hay un código de ética”, aseguró. “Deberíamos discutir hasta dónde podemos mostrar el horror, cuál es el límite gráfico del horror”, dijo. “Porque hay dos reacciones extremas negativas: la aceptación de la barbarie, como la costumbre de los niños en Ciudad Júarez de jugar a los muertitos o la paranoia total, el miedo, el no poder salir a la calle pensando que vamos a ser víctimas de algo”.
Juan Villoro dijo que en México no sólo los jueces no imparten justicia “sino que los políticos no rinden cuentas y el Congreso trabaja para premiarse a sí mismo”.
También señaló que el presidente Felipe Calderón inició una guerra contra el crimen organizado 14 días después de tomar posesión de su cargo para desviar la atención hacia otra cosa y no hablar de cómo había llegado a la presidencia del país.
Durante el debate, el filósofo Fernando Savater aseguró que “no podemos evitar todos los crímenes, pero sí podemos evitar el crimen del silencio, de no dar cuenta de lo que ocurre, de aceptar verdades edulcoradas, y el periodismo está para ello”, dijo.Para Savater, se ha creado una mitología en torno a la droga “que ha justificado la persecución y el inmenso negocio del narcotráfico”.