yanet.aguilar@eluniversal.com.mxNo hay ningún retrato de los caudillos de la Revolución Mexicana aunque no dejan de estar presentes; no hay una sola de las imágenes icónicas y sin embargo se reproducen en un anexo, no había un solo libro que se planteara la historia de la fotografía y la Revolución durante un periodo tan amplio, de 1910 a 1921, como lo hace México: Fotografía y Revolución.
El volumen de lujo que incluye 400 fotografías, muchas de ellas inéditas, provienen de 50 archivos públicos; además cuenta con cinco ensayos de investigadores especializados en fotografía de la Revolución o de historiadores de la Revolución como Miguel Angel Berumen, Mauricio Tenorio Trillo, Marion Gutreau, Laura González y Claudia Canales, es publicado por Fundación Televisa y Editorial Lunwerg.
A lo largo de 400 páginas, se cumplen los retos impuestos: contar la Revolución Mexicana desde la fotografía y sus autores; pero también que, apoyado en imágenes inéditas -sin recurrir a las icónicas-, el lector sienta que está inmerso en la Revolución. “No estamos obligados con ningún caudillo, estamos obligados con la fotografía de la Revolución”, afirma Miguel Ángel Berumen, investigador y director del proyecto.
El fotógrafo como protagonista
Desde esa perspectiva, la fotografía que abre el libro de 400 páginas, es la de un grupo de personajes y aunque entre ellos está Porfirio Díaz, el verdadero protagonista es el fotógrafo y su cámara. “Es el fotógrafo que burla el cerco marcial del protocolo. Nos interesa la Revolución, pero desde cómo la ven los fotógrafos. En la segunda fotografía está Madero a caballo entre los magueyes, pero si no te digo que es él, no lo sabes. Están los caudillos pero no son el centro de las imágenes”, apunta Berumen.
El libro hace énfasis en la mirada de los fotógrafos y en lo qué ven; por eso en las primeras 183 páginas abordan temáticas como Escenarios, para mostrar cuál era el teatro de las operaciones y dónde fueron las batallas; Multitudes, donde se ve gente del campo y la ciudad; Guerreros, en las que aparecen fotos de revolucionarios; Ferrocarriles, Pertrechos; Escenificaciones; Antes y después de las batallas; Devastaciones y Celebraciones.
Distintas miradas
El Tratamiento de la Revolución es distinto. Berumen asegura que la investigación es un acercamiento a la Revolución Mexicana: “Tampoco pretendemos que este sea el último libro sobre la fotografía y la Revolución, pero nos sentimos profundamente satisfechos de haber podido identificar a más de 300 fotógrafos; los investigadores no teníamos ni idea de cuántos fotógrafos había, por eso documentar a 300 por su firma, aunque por supuesto hay muchos más, nos parece un mérito”.
En México: Fotografía y Revolución también establecieron el corpus fotográfico; así documentaron un universo de casi 300 mil fotografías que existen en archivos públicos en el mundo sobre la gesta revolucionaria. Entre los más de 50 archivos que revisaron, destacan por su volumen la Fototeca Nacional con más de 15 mil fotografías que pertenecen en su mayoría al Fondo Casasola, que contiene 500 mil negativos, pero sólo el 3. 6% del archivo son de la Revolución y buena parte de ellas son políticas.
Mauricio Mallé, coordinador de artes visuales de Fundación Televisa, dice que el libro forma parte de un proyecto editorial que incluye Gabriel Figueroa, Los olvidados y Manuel Álvarez Bravo; sin embargo, reconoce que este es el proyecto más ambicioso, han tirado 4 mil ejemplares que estarán en librerías a mediados de diciembre y tendrá una versión económica coeditada con el Conaculta y el INAH; donde incluyen los ensayos pero sólo una selección de imágenes.