GUADALAJARA, Jal.— Al venezolano Rafael Cadenas (Barquisimeto, 1930), quien ayer fue designado ganador del Premio FIL de Literatura y Lenguas Romances 2009, lo llaman “el poeta del silencio”; él, sólo se define como un escritor muy lacónico, cuyo laconismo pasa a su poesía, aunque no sabe si para bien o para mal.
“Leo poca narrativa precisamente porque echo de menos en la narrativa la sugerencia, el silencio y el no decir, que es precisamente lo que a mi me gusta en el poema. En la poesía hay una síntesis que está llena de silencios”, aseguró el autor de 79 años, a través de un enlace telefónico desde Venezuela.
“Me siento muy contento, tengo que agradecer a México. Son muchas cosas las que tengo que agradecer, lo que brota en este momento es la palabra gracias”, dijo emocionado el escritor.
El autor de Los cuadernos del destierro fue definido por el jurado, integrado por María Luisa Blanco (España), Ana María González Luna (México), Gustavo Guerrero (Venezuela), Darío Jaramillo (Colombia), Lucía Melgar Palacios (México), Vicente Quirarte (México) y Raymond L. Williams (EU), como un poeta cuya palabra es “un exigente ejercicio crítico en busca de la expresión más auténtica, despojada y limpida, lejos de cualquier retórica o de cualquier afán estilístico o estético”.
Considerado una de las voces más reconocidas de la poesía latinoamericana contemporánea y definido como un autor “lúcido y vigilante” que no ha dudado en ir rompiendo con las formas, los géneros y los discursos de la poesía moderna, Rafael Cadenas afirmó que no deja de mirar el mundo y asombrarse, “me asombra todo, desde una mata hasta una estrella. No tengo límite en cuanto al asombro”.
Esa perplejidad ante el mundo y su rompimiento de las formas lo han llevado a convertirse en un poeta muy leído por los jóvenes, pues su palabra siempre está lejos del lirismo tradicional. El escritor Vicente Quitarte aseguró que él no conoce a un poeta joven que no admire la poesía de Rafael Cadenas.
En busca de la pureza
“Interesa a los jóvenes porque es una poesía que está combatiendo la retórica; en un momento en que la poesía se convirtió en grandilocuente, él, junto con autores como Eduardo Milán, Jorge Esquinca, Ernesto Lumbreras, Hernán Bravo Varela, poetas mexicanos y grandes admiradores de Cadenas o Antonio Del Toro, piensan en la poesía como un arte de sustracción y no como un arte de agregar palabras que se las va a llevar el viento. Esa es la gran lección de Cadenas”, señaló Quitarte.
El escritor y miembro del jurado reconoció que Cadenas es un poeta desconocido para el gran lector, pero dijo que los poetas siempre son desconocidos y marginales: “Siempre viven en el silencio, por fortuna. La poseía es un arte, no de minorías, porque tenemos grandes poetas como Pablo Neruda, Carlos Pellicer, Ernesto Cardenal y Jaime Sabines que han demostrado que la poesía puede llenar estadios, pero hay otra categoría de poetas, que son poetas que trabajan para buscar esa pureza esencial”.
Quitarte celebró el premio a Cadenas porque es un poeta -sólo una tercera parte de los 19 premiados con el Premio FIL, antes Rulfo, han sido poetas-, porque es un poeta poco difundido y porque es venezolano. “Esa pureza, esa desnudez ejemplar de la poesía de Cadenas es algo que la vuelve único”, dijo.
Sobre su país
El también activista político que estuvo exiliado en Trinidad y autor de Memorial, Falsas maniobras y Obra entera -publicada por el FCE y que reimprimirá en breve-, habló de poesía, de silencios, pero también de democracia. Se declaró opositor al gobierno actual de Venezuela y dijo que el suyo era un país dividido.
“Hay intelectuales que apoyan el régimen y otros que están en desacuerdo con lo que se está haciendo allí, como yo. No se trata de un mensaje, es como un recado: cuiden su democracia, aunque sea incipiente y no sea cabal, para evitar que pueda ser destruida por un caudillo”, señaló el también ensayista que resultó ganador, por mayoría, del premio que está dotado de 150 mil dólares.
El poeta, que recibirá el galardón el 28 de noviembre durante la inauguración de la 23 Feria Internacional del Libro de Guadalajara que tendrá como invitado a la ciudad de Los Ángeles, fue más allá y recomendó: “La democracia es renunciar a exterminar a los adversarios, debe ir más allá, la democracia debe protegerlo, no ponerle el rótulo de enemigos a quienes se oponen a un gobierno”.
En el anuncio del premio estuvieron presentes Consuelo Sáizar, presidenta del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes; Raúl Padilla, presidente de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara; Marco Antonio Cortés, rector de la Universidad de Guadalajara y Joaquín Díez-Canedo, director del Fondo de Cultura Económica (FCE).
Para la feria, Cadenas prometió leer parte de su poesía y algunas “sorpresas”.
El Premio FIL de Literatura en Lenguas Romances, otrora conocido como Premio Juan Rulfo, es uno de los más prestigiosos en la literatura hispanoamericana y busca reconocer el aporte de obras en cualquier género literario a través del catalán, español, francés, gallego, italiano, portugués o rumano.
Los ganadores anterioresfueron Nicanor Parra (1991), Juan José Arreola (1992), Eliseo Diego (1993), Julio Ramón Ribeyro (1994), Nélida Piñón (1995), Augusto Monterroso (1996), Juan Marsé (1997), Olga Orozco (1998), Sergio Pitol (1999), Juan Gelman (2000) , Juan García Ponce (2001), Cintio Vitier (2002), Rubem Fonseca (2003), Juan Goytisolo (2004), Tomás Segovia (2005), Carlos Monsiváis (2006), Fernando del Paso (2007) y Antonio Lobo Antunes (2008).