Son conscientes de que no impactaron al más de millón y medio de sonorenses de los 21 municipios que recorrieron en 38 días; lo que sí saben es que una gran cantidad de las personas que visitaron o compraron un libro en esa librería móvil que se instalaba en plazas públicas o jardines, han sido tocados por la lectura.
El paso por 21 municipios de Sonora, entre enero y marzo de 2009, fue el primero de los viajes que hizo uno de los 10 librobuses que conforman la flotilla de librerías móviles que recorren la República Mexicana. A Cananea, Navojoa, Huatabampo, Álamos, Aconchi, Arizpe y Nacozari llevaron más de 3 mil 500 títulos de temáticas diversas y a precios menores de 100 pesos.
Los librobuses son librerías móviles montadas en camiones de 6.5 toneladas, que al expandirse tienen una superficie de 27 metros cuadrados; al centro están empotrados los libreros donde se exhiben libros, revistas, discos compactos, DVD y algunos juguetes didácticos y en las orillas quedan los pasillos, con barandales, donde pueden caminar los visitantes o sentarse ante las tres computadoras que cuentan con internet satelital.
Henoc de Santiago, director general de la Red de Librerías Educal, institución impulsora del proyecto, asegura que alrededor del librobús —que está rotulado con motivos de lectura realizados por el ilustrador regiomontano Oliver Flores—, se desarrollarán actividades artísticas y culturales de toda índole, porque el objetivo no sólo es vender libros en los lugares donde no hay librerías establecidas, sino acercar la cultura a los mexicanos en espacios públicos, tal como lo determina el programa Vive la Cultura emprendido a principios de este año por el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta).
De Santiago dice que el programa de librobuses es una cruzada cultural y libresca. “Lo pensamos como punta de lanza del programa Vive la Cultura, arropado con programas de fomento a la lectura y actividades como música, teatro, danza; también queremos proyectar cine en las noches, eso lo tenemos que organizar con Imcine y la Cineteca Nacional, ya estamos buscando el dinero necesario para comprar proyectores y pantallas”.
Aunque entre enero y febrero arrancaron tres unidades para andar los caminos de México, fue hasta marzo cuando los 10 camiones, que costaron poco más de 800 mil pesos por unidad —más de 400 mil del chasis y más de 300 mil de la caja expandible—, comenzaron a recorrer los municipios de Sonora, Sinaloa, Durango, Guerrero, Colima, Puebla, estado de México, Chihuahua, Tamaulipas y el DF.
Los criterios con los que recorren el país son varios: municipios sin infraestructura librera, los más alejados, con más altos grados de marginación, violencia y delincuencia. Sin embargo, en Chihuahua, donde estaba prevista una estancia en Ciudad Juárez, las condiciones de violencia son tan altas que cambiarán el municipio y pasarán por muchos otros menos inseguros.
Donde sí estarán es en Reynosa, Tamaulipas, del 13 al 30 de abril, donde harán un trabajo intenso con escuelas públicas de educación básica y media básica para acercarlos a los libros y decirles que hay mucho más que violencia, para eso han pensado en un lema para la llegada de la librería móvil, aseguran que el librobús es un transformer que abre sus alas a los libros.
El nuevo programa de fomento a la lectura que en un mes ha visitado cerca de 40 municipios del país y que espera recorrer 200 en su primera etapa, es un proyecto alternativo de la Red de Librerías Educal y representa la posibilidad de acercar los libros a las zonas donde no llegan. Henoc de Santiago dijo que este primer año se emprenderá el trazado de rutas, la promoción entre los gobiernos de los estados, municipios y dependencias culturales del país y se definirán los municipios con menos estructura que se deben atender.
Las unidades móviles, que cuentan además con pantalla de alta definición y equipo de sonido porque la idea es poner sillas alrededor del camión y hacer lecturas con cuentacuentos y tener algunos espectáculos de danza, música y teatro, y posteriormente proyectar películas por las noches, recorrerán esos municipios sin infraestructura librera. Sólo 133 de los 2 mil 443 municipios en México tienen librerías.
En estos primeros meses, se han enfocado a hacer una gran convocatoria a todos las entidades del país, la gran mayoría ha respondido y ha solicitado un librobús para sus festivales culturas, ferias o fiestas porque la idea es que la librería móvil llegue arropada por una serie de actividades culturales. “Si la gente no va a las librerías, los libros deben ir a la gente”, señala.
Para la compra de la flotilla de diez unidades, Educal contó con recursos federales, asignados por la Cámara de Diputados en 2008. Siete de esas librerías recorren los estados del país y tres permanecen en el DF. Uno se instala de jueves a domingo a un costado del Castillo de Chapultepec, otro en la explanada del Palacio de Bellas Artes —de viernes a domingo— y el tercero recorre plazas comerciales de la Fundación Cultural Telmex.