Una evocación a la obra escultórica de Miguel Ángel a través del cuerpo y con música de Bach, en especial de su pieza La Pasión según San Mateo, es la que propone la coreógrafa Leticia Alvarado con su obra Miguel Ángel. Explosión de un autorretrato, que se presentará a partir de mañana en el Teatro Benito Juárez, con el estreno también de 50 sentidos del coreógrafo Marco Antonio Silva.
“El planteamiento es básicamente tomar las sensaciones que despiertan las obras de Miguel Ángel y evocarlas a través del cuerpo, traducirlas en danza”, cuenta Alvarado.
La también bailarina, quien fundó su compañía Tándem en 1994, cuenta que la obra sobre el artista florentino “es una pieza antisolemne” que a la gente le puede gustar.
“Lo que me ha impresionado de Miguel Ángel es la escultura, sus esclavos inacabados, La Piedad y el David, entre otras; creo que esas figuras tienen mucho que ver con la danza porque el bailarín esculpe su cuerpo todos los días y trata de llegar a la perfección a través de ese ejercicio y Miguel Ángel trata de sacar de una piedra la esencia de esta misma a través del genio”.
Tándem, que tiene en su repertorio más de diez obras, aunque Alvarado ha creado más de 30 coreografías, se presentará hasta el próximo domingo con la idea de “conmover al espectador, con la belleza de cuerpos que trazan con precisión el movimiento que dicta la condición humana”.
Sobre 50 sentidos, la coreógrafa explica que es una obra “inacabada” de la que sólo se presentará un fragmento, apenas 9 minutos, y en la que intervendrán los seis bailarines que integran la compañía. “Es una obra de Marco Antonio Silva, coreógrafo con muchísima trayectoria. La obra es un sexteto, con música de Beethoven y una calidad de movimiento muy importante, de mucha madurez”.
En cuanto a cómo ha evolucionado el lenguaje dancístico de Tándem desde su formación, Alvarado explica que a partir de 2002 regresó a lo formal, a la técnica, ya que en años anteriores trató de romper con todo.
“En este momento utilizo todas las herramientas que tengo a la mano para expresarme, retomando lo académico, lo que tanto negué en algún momento, pero desarrollándolo de otra manera, acudiendo a la expresión de los bailarines para manifestar lo que quiero decir como coreógrafa”.
La directora de Tándem dice que esta temporada es posible a partir del apoyo del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes y de México en Escena.