La llamada desorientación espacial, que ha afectado a pilotos aviadores pero igualmente podrían experimentar astronautas en naves espaciales, es investigada por el National Space Biomedical Research Institute, en EU.
El estudio usa un software especialmente diseñado que monitorea el vuelo del vehículo —velocidad, dirección, vibraciones, altitud— así como las acciones del piloto, a quien envía señales de audio y video al detectar anomalías.
El grupo liderado por el ingeniero Ron Small también valora la posibilidad de probar un chaleco equipado con minúsculos vibradores que avisarán al piloto si fuese necesaria una rectificación.
“El ser humano es pésimo para determinar su orientación al volar debido a que no evolucionó en un ambiente aéreo, en contraste con las aves”, señaló Small, quien precisó que el problema —hasta ahora no ocurrido— sería peor en una nave espacial capaz de moverse o rotar en todas direcciones.
“Es verdaderamente importante que los sistemas alerten a los pilotos en tiempo real. No les hacemos ningún favor si sólo les avisamos después de los hechos”, añadió.
La desorientación espacial —que según la SCT sufrieron los pilotos del avión que se precipitó el pasado 4 de noviembre— es causa de 10% de los accidentes de aviación en la Unión Americana.