MADRID.— Medio centenar de personas, en su mayoría jóvenes mexicanos pero también algunos estudiantes españoles, se acercaron ayer a la embajada de México en Madrid para participar en la lectura continuada que se llevó a cabo de la obra de Carlos Fuentes con motivo de su 80 aniversario.
El embajador Jorge Zermeño fue el encargado de iniciar la lectura con unos párrafos del Espejo enterrado, seguido de la ministra Alicia Buenrostro que también escogió la misma obra; Jaime del Arenal, ministro de Cultura, siguió con Cumpleaños y Ernesto Sosa, consejero político, optó por Terra Nostra.
A ellos les siguieron decenas de personas, quienes desde las diez de la mañana y hasta las dos de la tarde; y entre las cuatro y las seis y media, se acercaron a la sede diplomática ubicada frente al Congreso de los Diputados para, aun desde la distancia, rendirle un homenaje al escritor mexicano.
La sede diplomática dispuso una mesa con todas las obras de Fuentes para que cada persona pudiera elegir la obra que deseara, y aunque el tiempo máximo establecido eran diez minutos, hubo quien incluso llegó a leer por espacio de media hora para el deleite de los presentes.
El homenaje de ayer puso fin a una serie de actos que se han venido celebrando en Madrid con el autor de Aura como protagonista. Hace unos días presentó en la Casa de América su libro, La voluntad y la fortuna.