Dejarse llevar por la música es la sugerencia que hace el artista
catalán Cesc Gelabert, quien la noche del viernes ofreció en Guanajuato
dos coreografías: Psitt!! Psitt!! (2005) y Viene regando flores desde
La Habana a Morón (2003), ambas marcadas en su esencia por músicas
distintas, pero muy fuertes.
El bailarín y coreógrafo participó con los demás bailarines en la
puesta de las obras que son, sin duda alguna, de las más memorables
representaciones que Cataluña ha traído al Festival Cervantino.
El trabajo de la compañía Gelabert Azzopardi -creada en 1985- sedujo al
público con sus movimientos, improvisación; también sin duda por la
gracia con que estos artistas bailaron los ritmos cubanos.
Su trabajo no es de el que aquella danza contemporánea fría, ajena a la
profunda expresión; más bien es lo contrario. Y las dos puestas
presentadas en el Auditorio del Estado -y que el público de la ciudad
de México podrá ver los días 25 y el 26 de octubre en el Teatro de la
Danza del Centro Cultural del Bosque- son muestras muy diversas del
estilo de este gran coreógrafo pero en las cuales se percibe una
continuidad de movimientos, rupturas, experimentación y sutileza.
Mención aparte merece el trabajo de Lydia Azzopardi, cofundadora de la
compañía, coreógrafa y bailarina, además de diseñadora de los
vestuarios de ambas obras.
En "Psitt!! Pstitt!!" Gelabert se apoya en una música de Pascal
Comelade quien escribió un homenaje al painista Erik Satie. A la hora
de la puesta en escena, la compañía ofrece una coreografía muy sutil,
con momentos de humor y poesía.
En amplio contraste, "Viene regando flores desde La Habana hasta Morón"
da juego a la rumba, el chachachá y al mambo. Pequeños cuadros,
marcados por las canciones son representados con exquisitez por los
bailarines, sin que se vayan a un segundo los músicos del grupo
Timbancó, de origen cubano, pero radicados en Barcelona. Gelabert
ofrece un solo de la canción "Lágrimas negras", del Trío Matamoros, una
pequeña coreografía, llena de movimientos y profundidad.
Respecto a "Viene regando flores... ", el artista dijo: "Es una obra
trepidante que hacemos a ritmo de son cubano, guaracha, rumba, mambo,
bolero y chachachá.
Quería hacer algo que pusiera la vida en positivo. Que la gente saliera
satisfecha y contenta del teatro. Hemos trabajado además para que
parezca que casi es una improvisación. Es una coreografía con mucho
humor, con sensualidad, con mucha frescura".
mzr