No hay religión, cultura, lengua o pensamiento que le sea ajeno al
compositor turco Omar Faruk; nada le impide actuar por vez primera ante
el público mexicano porque tiene a la música de su lado; el músico -uno
de los más cotizados en la escena internacional gracias a su propuesta
sonora que emana misticismo, folclor, romance e imaginación- aclama por
la paz de las conciencias y los corazones.
Su presentación de hoy por la noche en la Alhóndiga de Granaditas,
tiene una línea dividida en cuatro temas: misticismo, folclor, romance
e imaginación, pero una sola razón: la esperanza en la espiritualidad
como una de las formas de mantener la paz y la cordialidad entre los
pueblos del mudo.
El reconocido virtuoso y pacifista musulmán ha traspasado con su canto
las barreras políticas, religiosas y geográficas; siempre plantea su
música como símbolo de la diversidad en unidad.
En entrevista, el creador de una música que rescata los ritmos
tradicionales de medio oriente en comunión pero incorpora las
influencias de los sonidos contemporáneos, aseguró que no es nada
difícil establecer un diálogo con la gente aunque sean de distintas
culturas, pues todo lo logra a través de la música sufi, que tienen
todos los sabores del Medio Oriente, con rastros del folk y el
flamenco, pero con toda su carga filosófica y profunda.
“Este concierto es una combinación de música reciente, de mi nuevo
disco, y de Temas antiguos”, señaló el músico quien también dijo que
sus conciertos son una especie de buqué, como las que tienen las
flores, en los que está la música espiritual, la romántica, la
folclórica y la imaginativa”.
Omar Faruk Tekbilek, quien comenzó a tocar la flauta diatónica,
conocida como kaval, a los 8 años de edad, dijo que la filosofía sufi
está en él “está dentro de mí; desde allí nace mi inspiración al
componer y de la conciencia de mi respiración, ese es el origen del
poder y desde donde veo la naturaleza, a los seres humanos, la vida
misma”.
vrs / mzr