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GUANAJUATO, Gto.— El tenor mexicano Ramón Vargas aseguró que la gestión cultural en México es una tortuga gigantesca con las patas amarradas. El sistema de administración que priva en el país y que debe seguir cualquier proyecto artístico, reduce la corrupción, pero se volvió tortuga; el reto es hacerlo caminar en beneficio de la ópera y del arte en general.
Previo al recital que dio anoche en el Teatro Juárez, acompañado al piano por la georgiana Mzia Bakhtouridze, el reconocido cantante que tiene una agenda comprometida hasta 2012, alertó sobre la necesidad de que México incentive el desarrollo de la ópera y de los cantantes.
“Para qué estamos formando cantantes que se van a quedar sin trabajo, es un gasto inútil; se tiene que hacer una comisión que organice y pueda trabajar en conjunto con los estados de la República, los estados tienen fondos para la cultura pero no saben cómo utilizarlos, cómo dirigirlos; se necesita una organización que lo pueda hacer: que se junten los fondos, que se lleven las obras itinerantes por los teatros de México para dar cabida a que mucha gente venga a la ópera, para que muchos artistas se desarrollen, para que se promueva el arte de cantar”.
El tenor, que en junio pasado recibió el título Kammersänger —cantante de ópera— del gobierno de Austria, afirmó que el arte de cantar es emocional e intelectual. “Después de casi tres décadas en este ámbito, me siento en un momento privilegiado, me siento pleno como ser humano, como hombre, como mexicano, como padre de familia, como amigo y creo que eso lo puedo reflejar muy bien en mi manera de cantar.
“Mi principal reto es mantener este estado de bienestar conmigo mismo y como artista y dejarlo que dure lo que se pueda y que venga lo que venga, cante más o cante menos, lo importante es que este periodo de equilibrio se prolongue”.
El compromiso de Ramón Vargas está en el escenario, pero también tiene un trabajo importante con las causas sociales y humanas. Su distancia geográfica con México desde hace varios años nunca ha sido emocional. Siempre ha estado ligado a su patria y nunca deja pasar un tiempo sin actuar en el país. Para 2010 tiene propuestas, incluso del FIC, para presentarse como parte de los festejos por el Bicentenario de la Independencia de México y el Centenario de la Revolución Mexicana.