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En las instituciones culturales de la Universidad de Guadalajara no hay reporte ni presunciones de irregularidades, pero los espacios que preside o presidió Raúl Padilla López, antiguo rector de la institución, deben ser sometidos a auditoría.
Un ejemplo es el Auditorio Telmex del Centro Cultural Universitario (CCU), por el cual la empresa de Carlos Slim pagó 10 millones de dólares con el fin de mantener el nombre de la telefónica en el recinto por 22 años, informó el rector de la UdeG, Carlos Briseño.
Para el funcionario, la Universidad no debe organizar conciertos de Lupita D’Alessio o Juan Gabriel, ni construir hoteles, tiendas o residencias en un centro cultural.
—¿Cómo está las cuentas de la Feria Internacional del Libro?
—Yo supongo que están bien. Para eso solicité una revisión. Todos los programas, proyectos, empresas de la Universidad, deben ser auditados y no porque exista presunción de alguna irregularidad, ni porque tenga reporte alguno, sino que debe ser una práctica regular. La Universidad sólo ha sido auditada en el año 2000.
—¿Qué empresas operan con déficit?
—El último reporte habla de déficit en la Editorial Universitaria y la operadora del Auditorio Metropolitano, ahora, Telmex.
—Usted manifestó que el presupuesto no puede irse a farándula y negocios, ¿significa eso que el programa cultural se reducirá?
—El programa cultural de la UdeG no va a desaparecer, pero la difusión de la cultura debe extenderse a todos los universitarios. No es función de la institución organizar conciertos de Lupita D’Alessio, Alejandro Fernández o Juan Gabriel. Eso es farándula, es negocio. Y resulta que el Auditorio Telmex es una de sus grandes inversiones cuando tenemos preparatorias sin laboratorios o un gran número de rechazados. Es una distorsión de la actividad cultural promovida por Raúl Padilla.
Respecto del futuro de la FIL y del Festival de Cine, Briseño dijo que su continuidad está garantizada; añadió que sus titulares, Nubia Macías y Jorge Sánchez, son excelentes funcionarios y se evalúa su continuidad. “Tanto Nubia como Jorge tienen toda la simpatía del rector y el reconocimiento a su trabajo. Reconozco el esfuerzo de Padilla pero nadie somos indispensables. La Feria será mejor que en el pasado, no creo correcto que se especule por parte de Padilla y su gente que están en peligro esos proyectos debido a los cambios que se están generando”.
El Centro Cultural seguirá pero será evaluada la magnitud del mismo; no comparto la visión de Padilla —a quien he separado del cargo de presidente del Fideicomiso— porque se han estado haciendo negociaciones con empresas comerciales para desincorporar patrimonio de la Universidad. Un proyecto de centro cultural a la altura del de la UNAM es posible en Guadalajara, pero no necesitamos hoteles y complejos habitacionales de lujo.
—¿Qué participación tiene Telmex en ese auditorio?
—Telmex pagó 10 millones de dólares al Fideicomiso del Centro Cultural por el nombre del auditorio, por 22 años.
—¿Esas cuentas están claras, se sabe dónde está ese dinero?
—Yo no lo conozco. He dado instrucciones al nuevo presidente del Fideicomiso, Gabriel Torres Espinosa, para que se revisen las cuentas. No conozco los pormenores, tampoco haré ninguna presunción.
—¿Cómo va a manejar la relación con el sector intelectual que fue en un momento muy cercano a Raúl Padilla?
—Seguiremos manteniendo esa extraordinaria relación con nuestros amigos Carlos Fuentes, Gabriel García Márquez, José Saramago, como parte de una política institucional. Lo que debe entender esa intelectualidad es que Raúl Padilla no es la Universidad de Guadalajara.