En un principio, el manuscrito contenía 53 piezas escritas muy probablemente por un mismo autor.
Microfilme
En 1967, el etnomusicólogo estadounidense Thomas Stanfford tuvo acceso al manuscrito de las sonatas y lo microfilmó, con lo cual pudo hacerse público. Si entonces ese manuscrito ya estaba incompleto y mutilado, hoy las 34 sonatas ya no se encuentran en el archivo de la Catedral Metropolitana de la ciudad de México: fueron robadas en algún momento entre 1967 y 1994, año en que se inició el rescate de cada documento del archivo catedralicio.
Premio
En 1996, el Trío Barroco de México grabó el disco compacto Nueva España. 34 sonatas de un manuscrito anónimo del siglo XVIII. .
Ese mismo año, esta grabación obtuvo el premio único en el Tercer Concurso de Música de Cámara, convocado por la Dirección General de Actividades Musicales de la UNAM, y se ha vuelto a imprimir ahora como parte de la edición de las mencionadas sonatas.
Noticia de último minuto
Gracias a la edición de Enríquez, Laureen Whitelaw, estudiante del doctorado en musicología de la Northwestern University, en Chicago, acaba de descubrir que ocho de las sonatas concuerdan con otras tantas contenidas en un manuscrito intitulado “XII Solfeggi a voce sola di soprano con basso”, de Leonardo Leo, reconocido compositor y maestro italiano, nacido en la región de Apulia y activo en Nápoles en la primera mitad del siglo XVIII. El manuscrito de Leo se resguarda en la Biblioteca Diocesana de Münster, Alemania.