noemi@eluniversal.com.mx
El director de escena Emmanuel Márquez se tomó la libertad de sustituir el ballet ruso por marionetas en el montaje de la obra Petrushka y cuadros de una exposición, una de las tres piezas con las que el Festival Internacional de Música y Escena celebrará 10 años entre el 23 de agosto y 7 de septiembre. Las otras producciones son: Se busca familia y Fragmentos de Kafka.
De acuerdo con Márquez, las marionetas han sido destinadas a los niños sin tomar en cuenta su poder subversivo: “Las marionetas sí pueden hablar cosas que un actor no podría”, expresó.
Su propuesta es un montaje en dos partes, la historia de “Petrushka” y “Cuadros de una exposición”, para la que nueve artistas visuales donaron su obra, y en la que destaca la participación del reconocido pianista ruso Mikhail Rudy, ganador del prestigiado Premio Tchaikovsky de Moscú.
Márquez explicó que, dentro de “una ingeniosa puesta en escena”, los cuadros relatarán una historia como si fuera un viaje, “conectarán al espectador con sus emociones”.
En Fragmentos de Kafka se retomaron palabras de los diarios íntimos del escritor, para mostrar al espectador otra faceta, una más personal que no se detalla en su obra literaria, explicó la soprano Lía Ferenese.
Se trata, agregó la coreógrafa Vivian Cruz, de mostrar qué pasaba por la mente del escritor checo Franz Kafka, “es como entrar en una pesadilla”.
En esta puesta en escena no se recorrerá su vida de una forma lineal, serán “flashazos”. Esta es la primera coproducción internacional del festival con una compañía belga.
Se busca familia, comedia musical para todo público, es la apuesta de Berta Hiriart, directora escénica, en la que se mostrará qué pasa con los niños en las familias contemporáneas.
Hiriart considera este género como una vía para la crítica social y la reflexión del mundo que les ha tocado vivir a los pequeños.