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El periodista Froylán López Narváez, el poeta Eduardo Lizalde y la actriz y legisladora María Rojo, se unieron al luto que embarga a la familia del escritor Alejandro Aura, fallecido ayer en Madrid. En sus condolencias, amigos, compañeros y colegas de Aura recordaron los esfuerzos del principal promotor del concepto CultuBar, con lugares como El Cuervo o El Hijo del Cuervo, donde nacieron figuras como El Güiri Güiri.
López Narváez consideró que su muerte tiene varios significados, particularmente para el DF y el teatro. “Para la ciudad por la posición de administrador y promotor de las artes; y porque con sus actuaciones teatrales creó obras de calidad que marcaron un derrotero”.
El conductor Pablo Boullosa, quien en algún momento trabajó en El Hijo del Cuervo, dijo: “Después de José Vasconcelos no ha habido un promotor de la cultura como Alejandro Aura. A esta ciudad le falta mucho un hombre con esta ambición, con esa fuerza y con esa visión de las que carecen las políticas culturales de los gobiernos perredistas después de Aura. Alejandro siempre fue un gran empresario cultural, lo hizo en el gobierno y desde mucho tiempo antes fundando compañías de teatro, empresas, libro-clubs. Lo recuerdo como un hermano mayor, un maestro, un hombre entrañable, gran poeta, gran actor dramático y cómico”.
El poeta Eduardo Lizalde recordó que fueron “grandes amigos y estuve hace poco tiempo con él en España. Era un hombre de gran talento y enorme imaginación; un personaje notable de la cultura mexicana”. María Rojo, por su parte, lamentó “perder a amigos y a gente que tanto ha luchado por la cultura”. (Con información de Notimex)